Las bolsas de Estados Unidos registraron avances este lunes, después de una jornada marcada por alta volatilidad global y un enfoque renovado en los metales preciosos, que experimentaron fuertes fluctuaciones. El índice S&P 500 subió un 0,5%, rompiendo una racha de tres días a la baja y acercándose a su máximo histórico de la semana pasada. Por su parte, el Dow Jones aumentó un 1,1% y el Nasdaq Composite ganó un 1%.
El mercado europeo también operó en positivo, mientras que en Asia las principales bolsas cerraron con pérdidas, incluyendo un retroceso del 1,3% en el Nikkei de Japón y caídas superiores al 2% en Hong Kong y Shanghái.
El movimiento de los metales preciosos dominó la atención de los inversores. El oro, que había duplicado su valor en un año, experimentó una caída significativa, llegando a situarse por debajo de los 4,500 dólares por onza durante la madrugada, antes de recuperarse en la misma jornada hasta cerrar en 4,652.60 dólares, un descenso del 1.9% respecto al viernes pasado. La plata mostró mayor volatilidad, comenzando con una caída del 9% durante la noche, aunque luego operó con leves ganancias antes de cerrar con una caída del 1.9%, tras desplomarse un 31.4% en la semana anterior.
Este movimiento en el mercado de metales estuvo impulsado por la incertidumbre global, como las posibles variaciones en la independencia de la Reserva Federal, las preocupaciones sobre una posible sobrevaloración del mercado bursátil estadounidense, las amenazas de nuevos aranceles y los elevados niveles de deuda en diferentes países.
La reciente caída de los metales también se vinculó a la nominación del expresidente de la Fed, Kevin Warsh, como posible nuevo presidente del organismo, en un contexto donde algunos analistas consideran que Warsh preferiría mantener tasas elevadas para combatir la inflación, aunque otros creen que podría reducir las tasas, una medida que algunos espera del presidente Donald Trump para estimular la economía pero que podría incrementar la inflación en el futuro.
El director de inversiones de Wells Fargo, Darrell Cronk, explicó que las fluctuaciones recientes en los precios del oro y la plata reflejan principalmente la salida de inversores que compraron con crédito, anticipando un alza en los precios, más que cambios en la demanda estructural.
En el mercado petrolero, los precios del crudo cayeron más de un 4%, tras declaraciones de Trump sobre negociaciones con Irán, lo que fue interpretado como una señal de posible estabilidad en el suministro global y mejoría en las relaciones bilaterales.
La tendencia positiva también se reflejó en los mercados europeos, con avances cercanos al 1%, en contraste con las pérdidas en Asia. En Japón, el Nikkei 225 cerró con un descenso del 1.3%, mientras que Hong Kong y Shanghái vieron caídas del 2.2% y 2.5%, respectivamente.