El miércoles por la mañana, Rosario fue impactada por ráfagas de viento de hasta 74 kilómetros por hora, provocando daños en la infraestructura urbana y la caída de árboles, sin que se registraran víctimas fatales. El fenómeno, provocado por un frente sur, generó bajas temperaturas, reducción de visibilidad y alteraciones en el paisaje, según informó el Servicio Meteorológico Nacional (SMN). Aunque no se registraron lluvias en ese momento, las ráfagas causaron voladuras de chapas, desplome de postes y ramas que obstaculizaron calles y afectaron la circulación en diferentes zonas de la ciudad.
Las autoridades municipales, a través del director de Gestión de Riesgos y Protección Civil, Gonzalo Ratner, confirmaron que se recibieron 67 reclamos por ramas y árboles caídos, así como ocho por objetos volados. En un incidente destacado, los Bomberos Voluntarios evacuaron una moto tras la caída de un árbol en la esquina de Riccheri y San Lorenzo, donde dos personas resultaron con heridas leves. En otra situación, un árbol cayó frente a un jardín de infantes en Colombia al 1100, sin reportes de lesiones.
El SMN señaló que el fenómeno se sintió con mayor intensidad en Rosario, aunque la alerta por fuertes vientos estaba vigente para el norte de la provincia de Buenos Aires y el sudoeste de Santa Fe. Se recomienda extremar precauciones en estos días, especialmente para quienes tengan programados viajes hacia Buenos Aires.
Las imágenes del día muestran calles llenas de hojas y ramas, cielos cubiertos por nubes arrastradas por el viento y una visibilidad limitada por polvo en suspensión. Ante la tendencia de inestabilidad, se pronostican lluvias aisladas y temperaturas que oscilarán entre 24 y 36 grados en los próximos días, con mayor probabilidad de tormentas durante la tarde y noche del jueves y condiciones nubladas el viernes.
El municipio, aunque no emitió una alerta oficial para Rosario, mantiene protocolos de atención y prevención, solicitando a la población mantener la calma y tomar medidas de seguridad ante la posible recurrencia de ráfagas fuertes. La jornada reforzó la importancia de la rápida respuesta de los equipos de emergencia y la colaboración ciudadana para minimizar riesgos durante eventos climáticos extremos.