Los registros oficiales de la Dirección General de Migración y Extranjería de El Salvador revelan que los ciudadanos venezolanos lideran las solicitudes de naturalización en el país desde 2021 hasta 2025. En 2024, 30 venezolanos obtuvieron la nacionalidad salvadoreña, superando a cubanos (17) y estadounidenses (11), en un contexto donde el total de venezolanos naturalizados desde 2021 asciende a 96, en comparación con 49 cubanos y 36 estadounidenses.
La ley de migración vigente, específicamente el artículo 156 de la Ley Especial de Migración y Extranjería, establece que los españoles y los nacionales de países hispanoamericanos pueden solicitar la ciudadanía después de un año de residencia legal, mientras que otras nacionalidades requieren cinco años de permanencia.
El aumento en las naturalizaciones de venezolanos se atribuye, según expertos como Óscar Díaz, a la persecución política en Venezuela y a las dificultades que enfrentan para migrar hacia Estados Unidos, optando en cambio por asentarse en El Salvador. La activista Celia Medrano vincula esta tendencia con la estrategia del gobierno salvadoreño de atraer inversores y perfiles económicos que contribuyen al desarrollo del país.
Este fenómeno refleja también el interés del gobierno de Nayib Bukele en promover la llegada de capital extranjero y talento, ajustando políticas migratorias para facilitar la obtención de ciudadanía a determinados perfiles. Entre 2021 y 2025, la concesión de nacionalidades creció significativamente, pasando de 132 en 2014 a más de 500 en 2024, un aumento del 279%, y en 2025, se otorgaron 466 nacionalidades, un ligero descenso respecto al año anterior.
La legislación permite solicitar la naturalización tras un año de residencia para ciudadanos de países hispanoamericanos y España, cinco años para otros países, dos años en casos de matrimonios con salvadoreños, o en situaciones de refugio o apatridia. La tendencia refleja un cambio en la composición de la comunidad migrante en El Salvador y el impacto de políticas locales dirigidas a facilitar la integración de extranjeros, particularmente de origen venezolano.