
Guadalajara, Jal.- Colectivos de búsqueda de personas desaparecidas hicieron un llamado a los jóvenes para que extremen precauciones al buscar empleo, ya que esta práctica ha sido una vía utilizada por criminales, como ocurrió en el Rancho Izaguirre, donde el Cártel Jalisco Nueva Generación reclutó personas mediante ofertas laborales engañosas.
Este exhorto se realizó durante la marcha por el Día Internacional de las Víctimas de Desaparición Forzada, que convocó a familiares y activistas en varias ciudades del país, incluyendo Xalapa, Culiacán, Tijuana, San Luis Potosí, La Paz, Tuxtla Gutiérrez, Reynosa, Ciudad Victoria y Nuevo Laredo.
Marlety García, coordinadora del colectivo Entre Cielo y Tierra en Guadalajara, advirtió que en muchas desapariciones, lo último que se sabe de los jóvenes es que acudieron a una entrevista de trabajo por redes sociales y ya no se supo más de ellos. Por ello, instó a actuar con conocimiento del modus operandi de los criminales.
La activista lamentó que las autoridades no tengan estrategias efectivas para frenar el reclutamiento asociado a ofertas laborales y que cada día aumenten los casos de desaparición.
Desde Xalapa, Rosalía Castro, fundadora del colectivo Solecito, indicó que el gobierno debe implementar políticas más firmes contra los grupos delictivos y promover desde la familia y la escuela una cultura de autoprotección y educación preventiva. "Es necesario capacitar a docentes y enseñar autocuidado y salud mental, ya que también hay muchos suicidios de hijos de madres buscadoras", comentó.
Castro denunció que las familias buscadoras siguen siendo amenazadas por grupos criminales que las obligan a abandonar la búsqueda, desconfianzas que impiden buscar protección oficial. Relató que en 2012 y 2013 fue amenazada por sujetos armados para que dejara de buscar a su hijo, Roberto Casso Castro, desaparecido en 2011.
En Tamaulipas, el tercer estado con mayor número de desaparecidos—después de Jalisco—, colectivos realizaron marchas en Reynosa, Ciudad Victoria, Nuevo Laredo y Tampico. En Reynosa, exigieron atender el rezago forense, catalogado como una crisis, entregando un documento a la Fiscalía especializado en búsqueda.
Andrés Méndez Ñeco, en Reynosa, pidió al gobierno resultados y agilización en los procesos, mientras que Sheila Isamal Siguero Silva, de Ciudad Victoria, compartió que la falta de avances en la investigación sobre la desaparición de su hermana militar desde 2014 les ha afectado profundamente, exigiendo respeto y apoyo.
Las movilizaciones continuaron a lo largo del día para recordar que México enfrenta una grave crisis de desapariciones, con un total de 133,074 personas reportadas como desaparecidas o no localizadas, según cifras oficiales del Registro Nacional de Personas Desaparecidas o No Localizadas y la Comisión Nacional de Búsqueda. La demanda es urgente: justicia, resultados y protección para las víctimas y sus familias.