La Unidad de Búsqueda de Personas Desaparecidas (UBPD) realizó este domingo 15 de febrero la entrega simbólica de los restos que se presume corresponden a Camilo Torres Restrepo al sacerdote jesuita Javier Giraldo en una ceremonia privada en Bogotá, conmemorando los 60 años de su fallecimiento. El acto inició con una eucaristía en la capilla Cristo Maestro, en la Universidad Nacional de Colombia, y continuó en la sede de la UBPD en el centro de la ciudad.
Camilo Torres Restrepo, conocido como el “cura guerrillero”, murió el 15 de febrero de 1966 durante un enfrentamiento con el Ejército en San Vicente de Chucurí, Santander. Su cuerpo fue enterrado clandestinamente y permaneció en paradero desconocido durante seis décadas. En 2019, el padre Javier Giraldo solicitó oficialmente a la UBPD iniciar la búsqueda del cuerpo, lo que desencadenó una investigación compleja.
El cuerpo fue localizado en un panteón militar del Cementerio Municipal de Bucaramanga, en una bóveda sin identificación. La clave para su localización fue el testimonio de un sepulturero grabado en 2023. Se realizaron exhumaciones en 2024, incluyendo muestras de familiares, para análisis en Colombia y Estados Unidos, lo que permitió avanzar en la identificación.
El Instituto Nacional de Medicina Legal y Ciencias Forenses informó que los análisis forenses continúan, enfrentando limitaciones técnicas debido al estado de los restos óseos. Según Ariel Cortés, director del instituto, el equipo experto continúa con los protocolos y solo emitirá un informe concluyente cuando esté listo, en cumplimiento del debido proceso.
La UBPD, citando a Blu Radio, indicó que aún espera los resultados finales de los estudios forenses para emitir un informe completo de identificación. La entidad señaló que contar con este informe es esencial para proceder con la entrega digna y culturalmente adecuada de los restos a Javier Giraldo. Además de los restos, se cuenta con muestras de familiares analizadas en Colombia y Estados Unidos.
Aunque el Instituto Nacional de Medicina Legal aún no ha emitido un dictamen definitivo, este domingo la UBPD entregó a Giraldo un cofre marrón oscuro con los restos presuntamente de Camilo Torres Restrepo, tras la eucaristía en su honor. La ceremonia, liderada por la directora de la UBPD, Luz Janeth Forero, y con la presencia del excomisionado de paz Danilo Rueda, duró casi cuatro horas y finalizó alrededor de las nueve de la noche.
Según lo dispuesto, los restos serán inhumados en el osario de la capilla Cristo Maestro de la Universidad Nacional, siguiendo la solicitud de Giraldo y de algunos familiares que expresaron preocupación por una posible apropiación del cuerpo por parte del ELN, grupo al que Torres se unió antes de su muerte.
Durante la misa en la universidad, el templo fue llenado con asistentes que cantaron y entonaron consignas en honor a Torres. Se distribuyeron ejemplares del periódico Frente Unido, dirigido por Torres en 1965, y se instalaron carpas y asientos adicionales ante la gran afluencia. Dentro de la capilla, se exhibió el osario dispuesto para los restos, junto a una imagen generada por inteligencia artificial, un libro sobre Torres, una edición de Frente Unido y una placa de mármol.
Al concluir, la multitud rodeó la urna y el altar decorados con velas y flores, donde también estuvo el retrato de Torres. El acto estuvo marcado por expresiones de memoria y consignas en su honor.
Durante la ceremonia, Javier Giraldo manifestó su desacuerdo con la postura del Instituto Nacional de Medicina Legal, acusando motivaciones políticas en la demora del análisis final, tras señalar que las exigencias del instituto eran de carácter formal y no técnico. "Todo estaba preparado para hoy, pero a última hora el Instituto interpuso exigencias que consideramos politizadas", afirmó el sacerdote, según informa El País.
El acto se inscribe en el contexto de las más de 120 mil personas desaparecidas en Colombia en cinco décadas de conflicto armado. La UBPD destacó que la entrega simbólica contribuye a los procesos de memoria y dignificación, en espera del informe forense definitivo. Los restos permanecerán en custodia en la capilla Cristo Maestro hasta que se concluyan los análisis y se determine su destino final, conforme a la voluntad de su familia y quienes impulsaron la búsqueda.