¿Alguna vez has pensado en cómo un momento de descanso puede tornarse en una pérdida irreparable? Lo que empezó como una escapada de relax para una familia de Texcoco, Estado de México, se convirtió en una historia que conmueve a todos.
El pasado 23 de enero de 2026, en la hermosa playa de la Barra de Cazones, al norte de Veracruz, al menos tres integrantes de esta familia perdieron la vida por ahogamiento. La Fiscalía General del Estado de Veracruz ya recuperó los cuerpos, que están en proceso de diligencias para determinar las circunstancias exactas del accidente.
Pero la tragedia no termina allí. La búsqueda continúa implacable para localizar a una menor de aproximadamente 15 años de edad, también parte de la misma familia, quien todavía permanece desaparecida. La incertidumbre y el dolor mantienen en tensión a los rescatistas y a los seres queridos.
De acuerdo con los primeros reportes, las víctimas habrían entrado al mar poco después de comer. Expertos en protección civil advierten que esa práctica, común en muchos turistas, es sumamente peligrosa debido a las complicaciones físicas que puede causar nadar con el estómago lleno.
Tras el incidente, se desplegó un operativo de emergencia en la zona: cuerpos de rescate, emergencia y autoridades locales trabajan con intensidad, acordonando el área mientras continúan navegando en la búsqueda de la menor y en la recuperación de los cuerpos.
Este trágico suceso ha sacudido a Veracruz y al Estado de México, especialmente a la comunidad de Texcoco, que ahora clama por respuestas y por conciencia sobre los riesgos en las playas.
Autoridades hacen un llamado urgente: respetar las indicaciones de protección civil, actuar con prudencia al visitar las playas y, sobre todo, evitar ingresar al mar en condiciones peligrosas. La seguridad debe ser la prioridad para prevenir que una tragedia como esta vuelva a repetirse.