La Universidad Autónoma Metropolitana (UAM) Cuajimalpa desalojó de forma preventiva sus instalaciones el martes 17 de febrero tras recibir una amenaza de bomba, la cual fue descartada después de una inspección exhaustiva que confirmó la ausencia de explosivos. El incidente activó protocolos de seguridad y protección civil, con la participación tanto del personal interno como de instancias especializadas del Gobierno de la Ciudad de México, quienes revisaron los espacios siguiendo los procedimientos establecidos para estas emergencias.
Las autoridades universitarias explicaron que el desalojo tuvo como finalidad garantizar la seguridad de toda la comunidad académica y administrativa. La coordinación entre la Rectoría General y la dirección de la unidad Cuajimalpa permitió que la evacuación se llevara a cabo de manera ordenada y conforme a las normativas vigentes. Durante el proceso, estudiantes, docentes y trabajadores colaboraron activamente, reafirmando el compromiso colectivo de mantener un entorno seguro.
Tras la revisión, la universidad anunció que las actividades se reanudaron con normalidad, respetando las indicaciones de protección civil y vigilancia en el campus. La institución también mantiene una colaboración estrecha con las autoridades externas encargadas de investigar el origen de la amenaza, en línea con su respeto por la autonomía universitaria y el marco legal vigente.
La Fiscalía y las instancias responsables trabajan para identificar a quienes hayan sido responsables de generar la falsa alarma, la cual puede constituir un delito grave bajo el Código Penal Federal. La UAM reiteró su compromiso con la seguridad y bienestar de su comunidad y llamó a estudiantes, personal y visitantes a estar atentos a cualquier situación de riesgo, utilizando únicamente canales oficiales para reportar incidentes.