Tres hombres fueron arrestados en Mariano Acosta, Merlo, tras ser interceptados en un operativo policial al circular en un vehículo con matrícula falsificada. La detención ocurrió este jueves por la tarde, cuando los agentes identificaron un Fiat Siena gris claro que intentaba escapar tras detectar una chapa patente apócrifa. Los ocupantes, de 62, 45 y 32 años, fueron detenidos en la intersección de las calles Cobo y Urquiza, donde además se les incautó una pistola Bersa Thunder 9mm, ocho municiones, documentación alterada, una PlayStation 3 con joystick, gorras con visera y un teléfono móvil.
El Ministerio Público Fiscal autorizó la acción policial, que derivó en la imputación por porte ilegal de arma de guerra y detenciones que serán presentadas ante el juez correspondiente. La aprehensión de estos sospechosos, uno menor de edad, representa un giro en la investigación por el homicidio del ex policía Julio César Reyes, ocurrido en Merlo en medio de un intento de robo. Los dos detenidos, identificados como Facundo Canosa, de 21 años, y un adolescente de 17, fueron aprehendidos tras allanamientos en Merlo e Ituzaingó, y se negaron a declarar.
El caso de Reyes se esclareció tras una autopsia que determinó que murió por shock hipovolémico tras múltiples traumatismos, y no por disparo, como se pensaba inicialmente. Las investigaciones revelaron que los agresores no lograron concretar el robo, atropellaron a Reyes y huyeron. La policía también confirmó que, horas antes, los mismos delincuentes robaron un Fiat Argo blanco en Ituzaingó, disparando al aire y intimidando a la víctima. Luego, condujeron ese vehículo hasta la vivienda de Reyes, donde su esposa, testigo en la causa, escuchó una frenada y un disparo, y al salir encontró a su esposo herido.
La pesquisa indica que los tres delincuentes abordaron a Reyes cuando intentaba acceder a su coche. Él intentó defenderse con su pistola Glock 9mm, pero debido a un problema mecánico en el arma, no pudo disparar eficazmente, lo que facilitó que los atacantes lo atropellaran y huyeran, dejando el vehículo en abandono en Ituzaingó. La policía analizó cámaras de seguridad y las muestras recolectadas en la escena para identificar a los responsables, quienes enfrentan cargos por robo agravado con uso de arma de fuego, homicidio agravado y portación ilegítima de armas.