El puerto de Buenaventura, en Valle del Cauca, continúa detenido debido a una protesta de transportadores de carga que se originó en la carretera del sector La Caucana. La manifestación fue motivada por reclamaciones al Gobierno nacional, específicamente por la falta de supervisión y control en las terminales portuarias, así como por la ausencia de funcionarios del Ministerio de Transporte en el lugar, según informó el Sindicato Nacional de Conductores y Propietarios (Sinalco). La agrupación denuncia largas esperas para retirar mercancías y un incremento en los costos de transporte y combustibles de hasta 120%. La situación ha provocado que numerosos vehículos de carga y pasajeros se encuentren detenidos en la vía, afectando la movilidad entre el Pacífico y el interior del país. Un conductor afectado relató que el 28 de enero, después de horas de congestión, ingresó al puerto con retraso y, al llegar, solo había una máquina operativa, lo que agravó aún más la demora en la carga. La protesta refleja el descontento de los transportistas ante las condiciones del puerto, donde incumplimientos en la gestión de contenedores, la insuficiencia de infraestructura y la ineficiencia en las operaciones se suman a los retrasos recurrentes. La crisis portuaria de Buenaventura, que concentra cerca del 46% de la carga nacional en contenedores, ha sido advertida por la Federación Colombiana de Agentes Logísticos en Comercio Internacional (Fitac) como una problemática estructural que afecta la competitividad del país. La organización señala que los congestionamientos en las vías de acceso, los retrasos en la devolución de contenedores, las fallas en los sistemas de citas y la limitada presencia institucional aumentan los costos y riesgos para el sector. Además, la inseguridad en la zona, con asaltos y actos vandálicos, ha obligado a reducir operaciones nocturnas y ha incrementado los gastos en seguros y reparaciones. Entre las propuestas de Fitac, destacan la suspensión de los plazos para los depósitos de tránsito aduanero (DTA) y las operaciones de tránsito multimodal (OTM), además de la implementación de planes de contingencia y la presencia constante de autoridades en la zona para solucionar el colapso. La organización advierte que, si no se toman medidas inmediatas, la eficiencia del puerto y la competitividad del comercio exterior colombiano seguirán en riesgo.