Tortuga lora en peligro crítico enfrenta aumento de amenazas por contaminación acústica en el Golfo de México

06/02/2026 19:30 | 2 min de lectura

Tortuga lora en peligro crítico enfrenta aumento de amenazas por contaminación acústica en el Golfo de México

La tortuga lora (Lepidochelys kempii), clasificada como especie en peligro crítico, enfrenta una nueva amenaza emergente: la contaminación sonora de baja frecuencia provocada por embarcaciones e industrias en el Golfo de México y el Atlántico noroccidental. Un estudio publicado en The Journal of the Acoustical Society of America señala que este quelonio posee una sensibilidad auditiva elevada en rangos de frecuencia donde la presencia de ruido antropogénico es más intensa, lo que podría afectar funciones vitales, según el Instituto Americano de Física.

Considerada la tortuga marina más rara, la especie tiene un rango de distribución reducido en aguas norteamericanas, concentrándose principalmente en zonas costeras y plataformas marinas cercanas a rutas marítimas concurridas y actividades humanas intensas. Además de amenazas conocidas como pesca incidental, colisión con embarcaciones, ingestión de plásticos y deterioro de playas de anidación, el impacto del ruido producido por actividades humanas representa un riesgo adicional que aún requiere mayor estudio.

El ruido marítimo y de industrias costeras, que comparte la misma banda de baja frecuencia en la que la tortuga lora es más sensible, puede recorrer grandes distancias bajo el agua. Esto genera un enmascaramiento de sonidos biológicos esenciales para la comunicación, detección de presas y evasión de depredadores, advierte el estudio.

Para entender la sensibilidad auditiva de la especie, investigadores de la Universidad de Duke, la NOAA y la Universidad Estatal de Carolina del Norte llevaron a cabo experimentos no invasivos en trece ejemplares juveniles, colocándoles electrodos superficiales en la cabeza y exponiéndolos a tonos submarinos de 50 a 1,600 hercios en condiciones controladas. Los resultados demostraron que las tortugas detectan sonidos en el rango de 50 a 800 hercios, con mayor sensibilidad alrededor de 300 hercios, justo donde se concentra la mayor parte del ruido generado por barcos y maquinaria industrial.

La sensibilidad auditiva disminuye notablemente a partir de los 400 hercios, limitando su percepción en frecuencias superiores. Los hallazgos también mostraron que las tortugas lora tienen umbrales auditivos más bajos en la banda de 200 a 300 hercios que en estudios previos, reforzando la preocupación por el impacto del ruido humano en esta especie.

El investigador Charles Muirhead destacó que "las tortugas lora son más sensibles en la misma banda de baja frecuencia donde se produce mucho ruido industrial y de embarcaciones". Aunque no se ha probado un daño directo, el estudio exhorta a aumentar la vigilancia y profundizar en la investigación sobre cómo el ruido afecta la fisiología y conducta de la especie.

El Instituto Americano de Física advierte que estas condiciones podrían poner en riesgo su comunicación, navegación y otros comportamientos críticos, además de subrayar la necesidad de desarrollar estrategias de gestión basadas en el conocimiento sobre estos efectos. Ampliar la comprensión sobre la interacción del ruido antropogénico con los sistemas sensoriales de las tortugas marinas contribuirá a diseñar planes de conservación más efectivos, equilibrando la protección de esta especie en peligro crítico con las actividades humanas en el Golfo de México y áreas costeras.

Tags:
metepec