¿Alguna vez te imaginaste que un lugar infantil se convirtiera en escenario de un macabro descubrimiento? En Tultitlán, Estado de México, la realidad superó cualquier ficción: restos humanos putrefactos fueron tirados a escasos metros de una escuela, en una zona que debería ser de paz y aprendizaje.
Este oscuro incidente no es aislado. Durante 2026, el municipio ha visto crecer el número de hallazgos similares, lo que evidencia una estrategia de inseguridad que ha sido rebasada. El crimen organizado parece aprovechar la ausencia de autoridad para actuar sin frenos, convirtiendo calles y parques en vertederos clandestinos.
Lo que impacta aún más es cómo ocurrió: padres de familia que acompañaban a sus hijos en el camino a la escuela fueron testigos de la escena. Los restos, cubiertos con bolsas negras y con olores fétidos, fueron encontrados en la calle Crisantemos, entre Jardines y Prados del Norte.
Hasta ahora, no se conoce quién es la víctima, ni las condiciones en que se hallaron los restos. La zona sigue acordonada por el Ejército Mexicano y policías municipales, en espera de que los servicios periciales de la Fiscalía General de Justicia del Estado de México (FGJEM) recojan evidencia y aclaren el caso.
¿Hasta cuándo estas escenas serán una realidad en Tultitlán? La comunidad clama por respuestas y justicia ante una creciente ola de violencia y miedo.