Taryn Smith, joven originaria de Nebraska y de 25 años de edad, logró una hazaña histórica al convertirse en la primera mujer en completar en solitario la agotadora carrera de remo World's Toughest Row, que consiste en cruzar 4,800 kilómetros del Atlántico desde las Islas Canarias hasta Antigua en el Caribe. La travesía, que inició el 14 de diciembre y culminó el 29 de enero tras 46 días, superó sus propias expectativas y representa un récord para la resistencia femenina en deportes extremos.
La historia de Smith empieza en Omaha, Estados Unidos, un lugar sin salida al mar, pero su pasión por las aguas abiertas creció pese a ello. Inspirada en un equipo femenino que remó desde California a Hawái en 34 días en 2022, decidió enfrentarse a uno de los desafíos más duros del mundo: cruzar el Atlántico en solitario en una competencia que requiere máxima disciplina física y mental. Aunque sus conocimientos de navegación eran limitados, dejó su trabajo en recursos humanos para entrenar durante años, incluso residir en el Reino Unido para adaptarse a las condiciones del océano.
Su preparación incluyó vivir semanas a bordo de su bote, donde enfrentó largos entrenamientos de resistencia y resolución de problemas en alta mar. Su familia, especialmente su madre Shelly Smith, destacó la valentía de Taryn, describiéndola como una persona sin miedo. El día de la salida, Smith se enfrentó a días llenos de retos: olas gigantes, fatiga, insomnio y una tormenta con un marlín que la acechó durante horas.
El 27 de enero, en medio de condiciones adversas, Smith sufrió una urticaria por exposición al sol y enfrentó momentos de profundo agotamiento y miedo, incluso compartiendo en redes sociales su temor a una ola que casi la dejó sin aliento. Sin embargo, encontró inspiración en audiolibros y en el propósito de su misión: apoyar a la organización Girls on the Run, que busca fortalecer la confianza de niñas en edad escolar.
Finalmente, Smith alcanzó el puerto de Antigua en un recorrido marcado por la resistencia, la disciplina y el espíritu solidario. Su llegada, con una bengala y la bandera de Estados Unidos ondeando, fue un momento de orgullo y un hito para las mujeres en deportes de resistencia. Smith demostró que con coraje, preparación y determinación, los límites son solo mentales y los sueños pueden convertirse en realidad, incluso en los entornos más inhóspitos.