¿Alguna vez te has preguntado qué sucede cuando las autoridades detectan una posible amenaza en la calle? El 26 de enero de 2026, en la colonia Bosques de Primavera, en Atizapán de Zaragoza, esto se volvió realidad. Todo empezó cuando un vehículo intentó escapar a toda prisa al notar la presencia policial.
La Secretaría de Seguridad del Estado de México (SSEM) y la Policía Municipal no dudaron y marcaron el alto. Lo que siguió fue una revisión rápida pero meticulosa, siguiendo los protocolos de seguridad.
Al inspeccionar el vehículo, los oficiales encontraron objetos que demostraban que algo no estaba bien: un arma corta calibre 9 milímetros con portación vencida, varios cartuchos útiles, chalecos balísticos con placas, radios portátiles e identificaciones con leyendas oficiales. Pero lo más sorprendente es que los tres ocupantes, Josafat N., César N., ambos de 35 años, y Jesús N., de 29 años, no pudieron acreditar la legalidad de los artículos que portaban ni su propósito.
¿Pero qué hicieron después? La Policía detuvo a los tres, junto con el vehículo y todas las evidencias. Todo fue puesto a disposición de la Fiscalía General de la República en Naucalpan, donde ahora se investiga a fondo su situación jurídica. Esto demuestra una vez más que la seguridad siempre está en vigilancia y que nadie está por encima de la ley.