La cantante mexicana Sofi Saar fue la encargada de lanzar la primera bola en el segundo partido de la serie de softbol entre Diablos Rojos Femenil y Águila de Veracruz, celebrado el sábado 7 de febrero en el Estadio Alfredo Harp Helú. Esta fue su primera participación como invitada en este inmueble, tras haber interpretado el Himno Nacional en el Juego 1 de la Serie del Rey 2025, evento que enfrentó a Diablos Rojos de México contra Charros de Jalisco.
La presencia de Saar en el estadio formó parte de las actividades organizadas por los Diablos para sus seguidores durante el fin de semana dedicado a Stitch, la emblemática mascota de la franquicia. La artista originaria de Monterrey, Nuevo León, destaca por su innovador estilo que fusiona la música pop con géneros norteños, y en 2024 fue nominada al Latin Grammy en las categorías de Mejor Artista Nuevo y Mejor Álbum Norteño. En 2025, fue nombrada Artista Rompeport en Amazon Music México.
Desde pequeña, Saar mostró interés por la música, componiendo sus primeras canciones a los nueve años en un entorno familiar donde escuchaba artistas como Juan Gabriel, Rocío Dúrcal, Vicente Fernández, Kumbia Kings, Selena, Intocable y Duelo. Aunque su pasión inicial era la música regional mexicana, las escasas oportunidades en su estado natal la llevaron a estudiar Comunicación en la Universidad de Monterrey, y posteriormente mudarse a la Ciudad de México para incursionar en el periodismo.
La pandemia y una ruptura sentimental de cinco años fueron impulso para regresar a la música, lanzando su primer álbum que refleja temas de perdón, salud mental y nuevas oportunidades, según explicó en una entrevista con Reforma. Su sonido incorpora instrumentos tradicionales como el acordeón, bajo sexto y guitarra de doce cuerdas.
Además de su participación con los Diablos Rojos, Saar tuvo el honor de interpretar el Himno Nacional en 2024 durante un juego de las Grandes Ligas en la Ciudad de México, en el que los Astros de Houston enfrentaron a los Rockies de Colorado.
Durante el fin de semana, el Estadio Alfredo Harp Helú se convirtió en escenario de una celebración familiar que combinó deportes, entretenimiento y cultura, con la presencia de Stitch gigante, jersey conmemorativo y diversas actividades para los asistentes, consolidando una experiencia que une cine y deporte en un ambiente festivo.