La muerte del niño Kevin Arley Acosta Pico, quien padecía hemofilia y no recibió su medicamento en el sistema de salud colombiano, ha evidenciado la vulnerabilidad de los menores con enfermedades crónicas en el país. La Sociedad Colombiana de Pediatría emitió un comunicado en el que lamentó profundamente el fallecimiento y solicitó una investigación transparente y expedita para esclarecer las responsabilidades, tras las denuncias de los padres sobre la falta de suministro del tratamiento.
En su declaración, la organización expresó su consternación y reclamó acciones inmediatas para evitar que tragedias similares ocurran en el futuro. Reafirmaron su preocupación por la interrupción en el acceso a medicamentos esenciales para niños con patologías graves y advirtieron sobre los riesgos asociados a la falta de continuidad en los tratamientos, que en casos como el de Acosta puede ser mortal.
El gremio médico informó que ya mantiene contacto con asociaciones de pacientes, expertos y entidades del sector salud para monitorear el suministro de medicamentos en patologías crónicas pediátricas. La intención es garantizar que tragedias como la del niño Kevin no se repitan y fortalecer la protección de la infancia.
Asimismo, la Sociedad condenó cualquier intento de culpar a las familias de las víctimas, subrayando que la responsabilidad de garantizar el acceso a la salud recae en el Estado, el sistema de salud y toda la sociedad. La organización resaltó que el acompañamiento a las familias en estos momentos difíciles es una obligación indelegable, y que ninguna madre o padre debería perder a un hijo en la lucha por tratamiento.
El doctor Agustín Contreras, especialista en hematooncología pediátrica de la Fundación Cardioinfantil en Bogotá, resaltó la importancia de la administración periódica de medicamentos para evitar complicaciones severas. La hemofilia, trastorno hereditario ligado al cromosoma X que afecta mayormente a varones, implica deficiencias en los factores de coagulación. Sin un tratamiento profiláctico constante, los pacientes enfrentan sangrados recurrentes que pueden causar daño articular irreversible.
El caso de Kevin Acosta ha puesto en evidencia las fallas en el sistema de salud colombiano y refuerza la necesidad de garantizar un acceso continuo a medicamentos vitales para los niños con condiciones crónicas, advirtió la organización médica. La sociedad mantiene su compromiso de trabajar junto a entidades públicas y privadas para prevenir que situaciones similares vuelvan a repetirse.