¿Te imaginas que una autoridad municipal ignore las demandas de su propia comunidad? En Ixtapaluca, esto está ocurriendo. La síndica Norma Ríos enfrenta una creciente ola de denuncias que revelan un liderazgo marcado por la soberbia y el abandono ciudadano.
Desde hace semanas, vecinos y empleados del municipio han alzado la voz, acusando a Ríos de actuar con un enorme desprecio hacia quienes acuden en busca de ayuda. Testimonios aseguran que la funcionaria manifiesta una actitud altiva, exigiendo respeto y comportándose como si sus necesidades y las de la comunidad estuvieran por debajo de su autoridad.
¿El resultado? Un clima de desconfianza y frustración que ha calado hondo en la población. En zonas como Cuatro Vientos, presumen de su influencia, pero los programas de abasto y comedores comunitarios que deberían beneficiar a todos, están siendo cuestionados. Vecinos denuncian que los compromisos de transparencia y regularidad no se cumplen, mostrando más una fachada de imagen que soluciones reales.
¿Sabías que, según datos del INEGI, la confianza en los gobiernos municipales en México está por debajo del 50%? La actitud despótica de Ríos solo agrava esta crisis de credibilidad y aleja aún más a la población de sus representantes.
Ante esto, ¿qué pide la ciudadanía? Una política que realmente entregue resultados y que priorice la cercanía y la atención efectiva, no el lujo ni la soberbia. En un municipio con rezagos históricos, la prioridad debe ser recuperar la confianza a través de acciones concretas, no con actitudes arrogantes.
Hasta el momento, Norma Ríos no ha dado una respuesta pública a las acusaciones. Este medio se mantiene abierto, dispuesto a escuchar su versión y promover un diálogo que dé claridad a esta situación y fomente la transparencia.