La cantante colombiana Shakira protagonizó un momento viral durante su concierto en el Estadio Nacional Jorge Mágico González de San Salvador, cuando reaccionó espontáneamente ante una escena del público que mostró una imagen de su excompañero Gerard Piqué. La interacción fue capturada por numerosos asistentes y compartida en redes sociales, generando gran interés en medio de su gira 'Las Mujeres Ya No Lloran World Tour'.
Mientras interpretaba su éxito 'Music Sessions #53' en las primeras filas, Shakira notó dos paletas con la cara de Piqué en el público, lo que provocó una expresión de sorpresa y ligera incomodidad, capturada en video y rápidamente viralizada en plataformas digitales. La reacción genuina fue tomada como un reflejo de la presencia aún vigente del exjugador en su vida pública, a pesar de la ruptura.
Este incidente se convirtió en tendencia en redes sociales, donde los usuarios comentaron tanto sobre la naturalidad de la artista como sobre el significado emocional de su gesto. Algunos interpretaron su reacción como una muestra de incomodidad, mientras que otros la vieron como una simple sorpresa ante una referencia inesperada en medio del espectáculo.
El video se difundió en cuestión de horas y generó diferentes interpretaciones: desde señalar una posible tensión hasta apreciarlo como un momento auténtico y humano en la carrera de la artista. La escena reforzó la narrativa mediática sobre la relación pasada de Shakira y Piqué, manteniendo la atención en el contexto del concierto.
Por otro lado, en noticias relacionadas, Shakira anunció la venta de Bonds Cay, una isla privada en las Bahamas, por 25 millones de euros. La propiedad de cerca 263 hectáreas, ubicada a unos 200 kilómetros de Miami, ofrece playas de arena blanca, aguas turquesas y posibilidades para desarrollos turísticos de lujo o residenciales exclusivos.
La cantante adquirió la isla en 2006 junto con socios como Roger Waters y Antonio de la Rúa, pagando aproximadamente la mitad del precio actual. La isla, prácticamente virgen, cuenta con estructuras mínimas y ha sido considerada desde su compra como un potencial espacio para proyectos culturales, aunque estos no se concretaron hasta ahora.
Especialistas resaltan la singularidad de Bonds Cay como uno de los mayores relictos inalterados en el Caribe, lo que aumenta su atractivo para inversores interesados en propiedades de alto valor ecológico y comercial. Además, cuenta con una especie de caracol terrestre única, lo que le confiere un valor ecológico adicional.
La propiedad ha estado en el foco de atención mediática por su valor económico, exclusividad y su potencial de desarrollo, consolidándose como una de las islas más prístinas y costosas del Caribe, ideal para proyectos de turismo de lujo o preservación ambiental.