Las semillas de chía, provenientes de la planta Salvia hispanica originaria de América Central, se han consolidado como un superalimento debido a su alto valor nutricional y facilidad para incorporarlas en la dieta diaria. Su consumo, avalado por expertos y sin contraindicaciones relevantes, está asociado con mejoras en la salud cardiovascular y digestiva, según informa Infobae.
Estas pequeñas semillas, utilizadas desde la época precolombina por civilizaciones como la azteca, contienen una concentración significativa de nutrientes. Con solo dos cucharadas, se aportan aproximadamente 10 gramos de fibra, cinco gramos de proteína y minerales esenciales como calcio, hierro, magnesio y potasio. Además, contienen grasas saludables, antioxidantes, folato, vitamina A, selenio y zinc. Su alto contenido en fibra y antioxidantes favorece la protección de los vasos sanguíneos y la regulación de la presión arterial y los niveles de glucosa
El nutricionista Keith Ayoob, profesor emérito del Colegio de Medicina Albert Einstein, destaca que las semillas de chía contienen componentes que la población moderna suele perder, recomendando su incorporación para prevenir déficits nutricionales. Especialistas coinciden en que su consumo regular ayuda a mejorar la salud intestinal y cardiovascular, además de reducir la inflamación.
Para aprovechar sus beneficios, los expertos sugieren empezar con pequeñas cantidades y acompañar su consumo con suficiente líquido, debido a que las semillas pueden absorber hasta 10 veces su peso en agua y causar molestias digestivas en caso de falta de hidratación o aumento brusco de fibra. Una forma sencilla para hidratarlas es mezclar ¼ de taza con una taza de leche, bebida vegetal o agua y dejar reposar al menos 10 minutos, o toda la noche en refrigeración.
Las semillas de chía se pueden agregar a yogurt, ensaladas, cereales o verduras, acompañadas siempre de líquidos para evitar que se hinchen en el tracto digestivo. También son útiles en la preparación de batidos, sopas, guisos, y en recetas como panes, muffins y panqueques. Para sustituir un huevo en recetas veganas, basta mezclar una cucharada de semillas con tres cucharadas de agua y dejar reposar de 10 a 15 minutos.
Entre las preparaciones sencillas están los budines, que requieren dejar ¼ de taza de semillas en leche o bebida vegetal durante varias horas, y mermeladas caseras elaboradas con frutas machacadas y semillas. La ingesta debe ajustarse gradualmente para evitar molestias y mantener una buena hidratación.
Aunque ningún alimento por sí solo es una solución milagrosa, la versatilidad y evidencia científica respaldan a las semillas de chía como una opción nutritiva fácil de incorporar. Su potencial se aprovecha verdaderamente con un uso regular y creativo en la alimentación diaria.