El sector empresarial en Colombia salió en defensa de la Registraduría Nacional del Estado Civil tras las declaraciones del presidente Gustavo Petro, quien advirtió sobre riesgos de fraude en las próximas elecciones del 8 de marzo de 2026. Petro cuestionó el instructivo para diligenciar el formulario E-14 en las mesas de votación, señalando que los campos vacíos podrían facilitar manipulaciones en procesos donde no haya testigos electorales. La postura del mandatario generó una confrontación con el registrador Hernán Penagos, quien defendió la autonomía y la estricta observancia de las instrucciones técnicas de la entidad electoral.
Durante su intervención, Petro sugirió llenar las casillas en blanco con una “X” para evitar alteraciones en los resultados, posición que contrasta con la recomendación del registrador Penagos, quien advirtió que marcar esas casillas puede generar inconsistencias técnicas y complicar la transmisión de datos.
En respuesta a estas declaraciones, organizaciones empresariales destacaron la importancia de mantener la confianza en el sistema electoral. La presidenta de la Cámara de Comercio Colombo Americana (Amcham), María Claudia Lacouture, afirmó que el registrador Hernán Penagos ha demostrado seriedad e independencia, y llamó a proteger la credibilidad institucional para garantizar un proceso electoral transparente y legítimo.
Por su parte, el presidente de la Asociación Nacional de Empresarios de Colombia (Andi), Bruce Mac Master, expresó que el gobierno debe asegurarse de proteger el sistema democrático, puntualizando que cualquier intento de deslegitimar la registraduría o el proceso electoral es inaceptable, especialmente cuando el propio mandatario ha sido beneficiario del sistema en múltiples ocasiones.
Además, la Misión de Observación Electoral de la Unión Europea empezó su trabajo en Colombia para garantizar la transparencia en los próximos comicios. El jefe de la misión, Esteban González Pons, adelantó que se realizará una vigilancia especial sobre la transparencia del conteo y transmisión de resultados, así como sobre la asignación de las 16 curules de paz en zonas en conflicto, en lo que será la última elección para estos cargos.
Gustavo Petro expresó su preocupación por una posible falta de transparencia en el proceso, lo que motivó la intervención de la misión europea para examinar las observaciones y garantizar la legitimidad de los comicios. Un equipo de aproximadamente 150 observadores de la UE monitoreará todos los aspectos del proceso electoral, incluyendo el conteo, el escrutinio, la transmisión y la publicación de resultados. La vigilancia también se centrará en el proceso de asignación de las curules de paz, para asegurar la transparencia en un momento clave del sistema democrático colombiano.