El secretario de Energía de Estados Unidos, Chris Wright, anunció este miércoles que el embargo al petróleo venezolano 'sólo quedó en el pasado' tras su reunión en Caracas con la presidenta encargada Delcy Rodríguez. Este comentario marca un avance en la recuperación de las relaciones bilaterales entre ambos países, interrumpidas desde 2019.
Durante una rueda de prensa en Caracas, Wright explicó que Estados Unidos ya está comercializando crudo venezolano a precios superiores a los previos, señalando que 'la cuarentena al petróleo prácticamente terminó'. El embargo, implementado en 2019 durante la administración de Donald Trump, llevó a Venezuela a buscar mercados en la sombra para vender su petróleo.
La reunión en Caracas se dio en el contexto de una transición política en Venezuela, tras la captura de Nicolás Maduro en una operación estadounidense en enero pasado, y que llevó a Delcy Rodríguez a asumir el poder interino y a reestablecer la comunicación con Washington. Aunque Wright celebró los progresos, aclaró que no hay un cronograma definido para eliminar las sanciones, puntualizando que estos procesos requieren tiempo.
Por su parte, Rodríguez expresó su esperanza de desarrollar una relación energética a largo plazo con EE. UU., basada en la cooperación mutua en sectores como petróleo, minería, electricidad y gas. La presidenta interina también destacó que Venezuela busca incrementar su producción petrolera en un 18% para 2026, tras haber alcanzado 1.2 millones de barriles diarios en 2025, una cifra en aumento respecto a los mínimos históricos de 2020, pero todavía por debajo de los niveles previos a la crisis.
El gobierno venezolano aprobó una reforma en su sector petrolero para atraer inversión extranjera, con condiciones favorables para compañías estadounidenses y otras del continente, que estarían dispuestas a invertir en el país. Wright aseguró que no solo participarán empresas estadounidenses, sino también europeas y sudamericanas, señalando una apertura internacional en el sector.
Venezuela, con las mayores reservas probadas de hidrocarburos del mundo, que alcanzan aproximadamente 303 mil millones de barriles, aspira a expandir su producción petrolera en los próximos años, en un contexto de recuperación económica y renovada colaboración internacional en energía y recursos naturales.