Los Seattle Seahawks lograron su segunda victoria en el Super Bowl al derrotar con autoridad 29-13 a los New England Patriots en el Super Bowl 60, disputado en Levi’s Stadium. La noche estuvo marcada por la actuación de Bad Bunny, quien encendió el escenario, y por un sobresaliente desempeño de Kenneth Walker, con 135 yardas terrestres y reconocido como el Jugador Más Valioso (MVP). La defensa de Seattle aprovechó los errores de Mac Jones, permitiendo que el mariscal de campo suplente, Sam Darnold, gestionara el triunfo histórico para la franquicia. La victoria consolidó a los Seahawks en la élite del fútbol americano profesional en Estados Unidos, en una jornada llena de emociones y momentos destacados.