El 12 de febrero, la Iglesia Católica conmemora la vida y legado de varios santos y mártires, incluyendo a Santa Eulalia, patrona de Barcelona y Perpiñán, quien fue una virgen y mártir en el siglo IV. En esa fecha también se recuerda a figuras como la Beata Humbelina del siglo XII, San Melecio de Antioquía, San Benito de Aniano, San Ludano, peregrino del siglo XIII, y a los mártires de Abitinia del siglo IV.
La canonización en la Iglesia Católica y Ortodoxa es el proceso mediante el cual se reconoce oficialmente a una persona como santo, permitiendo su veneración pública y reconociendo su intercesión ante Dios. Aunque en los primeros siglos del cristianismo no era necesaria una formalidad, en la Edad Media se establecieron procedimientos específicos.
Actualmente, la Iglesia realiza investigaciones exhaustivas sobre la vida de las personas recomendadas para santo, considerando cuatro vías principales para su canonización: virtudes heroicas, martirio, causas excepcionales respaldadas por cultos antiguos y fuentes escritas, y la ofrenda de la vida. Además, se requiere la ocurrencia de al menos dos milagros, o uno en el caso de mártires. La declaración formal del Papa oficializa el reconocimiento y asigna un día de fiesta litúrgica.
El proceso de canonización no tiene un periodo estándar; algunos santos fueron reconocidos siglos después de su muerte, como San Pedro Damián (762 años), mientras que otros, como San Antonio de Padua, fueron canonizados apenas un año tras su fallecimiento. La última ceremonia ocurrió en octubre de 2019, con la proclamación de santos al cardenal John Henry Newman y a la hermana Dulce de Brasil.
El catolicismo, una de las religiones más practicadas en el mundo, cuenta con más de 360 millones de fieles según datos del Vaticano. La mayor concentración se encuentra en América, donde casi la mitad de todos los católicos viven en el continente, principalmente en Sudamérica. En años recientes, la presencia católica ha crecido en Asia, especialmente en el Medio Oriente, y en África, mientras que en Europa ha disminuido y en Oceanía se ha mantenido estable.