La influencer peruana Samahara Lobatón se pronunció por primera vez ante medios en relación a la situación legal que enfrenta con Bryan Torres, padre de sus hijos. En una entrevista en el programa ‘Sin + que decir’, reiteró que el caso ya fue formalizado ante las autoridades y que cualquier declaración adicional podría interferir en el proceso judicial.
Lobatón explicó que su silencio no responde a evasión, sino a una decisión consciente para proteger la integridad de sus hijos y garantizar la confidencialidad de la investigación. La influencer afirmó que toda la información relevante ya fue entregada a las instancias correspondientes y que no emitirá más detalles para evitar interpretaciones erróneas.
Durante la entrevista, Lobatón expresó su preocupación por la exposición mediática y por algunas intervenciones que, desde su perspectiva, no respetaron los protocolos legales, como una reciente intervención en su domicilio realizada en horario nocturno. Criticó que estas acciones fueron realizadas por personas conocidas y solicitó que los procedimientos se apliquen igual en todos los casos, sin distinciones.
En cuanto a sus hijos, la influencer aseguró que su prioridad es su bienestar y que mantiene una relación estable con Bryan Torres, quien continúa participando en la crianza y convivencia con los menores. Rechazó la idea de volver a confrontar públicamente y recordó la historia de conflictos anteriores que afectaron emocionalmente a su familia. La también conductora manifestó su deseo de paz y de mantener un ambiente armónico para sus hijos.
Lobatón destacó además que mantiene una relación respetuosa con su madre, Melissa Klug, y que en el núcleo familiar prevalece la normalidad y la comunicación abierta. Aseguró que sus hijos tienen una relación cercana con su abuela y que la dinámica diaria en su hogar es estable.
La influencer concluyó reiterando que su silencio responde a una postura responsable para garantizar un desarrollo adecuado del proceso legal y protección de su familia, priorizando siempre el bienestar de sus hijos por encima de cualquier interés mediático.