Rusia y Ucrania mantienen la expectativa de realizar esta semana negociaciones de paz en territorio ucraniano, organizadas por Estados Unidos, pese a la escalada del conflicto en Medio Oriente. La cancelación de vuelos en Emiratos Árabes Unidos por amenazas de ataques con misiles y drones disminuye la probabilidad de que las conversaciones se lleven a cabo en Abu Dabi, según una fuente en Moscú consultada por The Washington Post. Como posibles sedes alternativas, se consideran Estambul y Suiza, confirmó el presidente ucraniano Volodimir Zelensky, quien aclaró que las negociaciones originalmente programadas para el 5 y 6 de marzo aún no han sido canceladas. Estas serían las cuarta ronda de diálogos en lo que va del año, tras dos en Abu Dabi y una en Ginebra, en un esfuerzo de Estados Unidos por alcanzar un acuerdo que ponga fin a la invasión rusa a Ucrania. Los puntos de desacuerdo principales se concentran en las demandas rusas de que Ucrania ceda territorio en Donetsk. Funcionarios rusos consideran que la próxima reunión podría ser decisiva para lograr un acuerdo de paz. Tras las conversaciones en Ginebra, enviados del Kremlin advirtieron a Estados Unidos que sin una concesión territorial de Ucrania, futuras negociaciones serían insostenibles, dado que otros aspectos estarían resueltos. Zelensky afirmó que Ucrania explorará ‘nuevos formatos’ para finalizar el conflicto si Rusia abandona las negociaciones, destacando el papel de Estados Unidos como mediador. Por su parte, Dmitri Peskov, portavoz del Kremlin, expresó que, aunque valoran los esfuerzos de mediación estadounidense, confían principalmente en sus capacidades. Funcionarios europeos mostraron preocupación por el alto consumo de municiones en los ataques de EE. UU. e Israel contra Irán, temiendo un impacto en las reservas militares estadounidenses y en la capacidad de Washington para seguir suministrando armas a Kyiv. La Unión Europea trabaja en fortalecer su sistema de defensa aérea y en mantener a Estados Unidos involucrado en el proceso de paz. Zelensky también reiteró que una solución efectiva solo puede alcanzarse mediante una reunión directa con Vladimir Putin, a quien considera imprescindible para tomar decisiones clave en este contexto. Las conversaciones entre Kyiv y Moscú siguen bloqueadas, debido a las demandas rusas sobre Donetsk y la negativa ucraniana a ceder territorio sin garantías de seguridad. Ucrania insiste en que cualquier acuerdo debe incluir mecanismos que eviten futuras agresiones, mientras Rusia mantiene su intención de continuar con la ofensiva militar si no obtiene sus objetivos en la mesa de negociación. La Unión Europea planea otorgar un crédito de 90 mil millones de euros (106 mil millones de dólares) a Ucrania, sujeto a aprobación, con el primer desembolso previsto en abril. El total de ayuda internacional que Ucrania busca sumar en los próximos cuatro años asciende a 136,5 mil millones de dólares, vitales para cubrir su déficit presupuestario y financiar programas sociales y de defensa. Se estima que al menos 60 mil millones de euros del crédito europeo se destinarán a defensa, y 30 mil millones a la cobertura del déficit estatal.