Un guía de trekking de 40 años tuvo que ser evacuado con urgencia en el Cerro Aconcagua, Mendoza, tras sufrir una descompensación durante el descenso en la zona conocida como Cuesta Brava, cerca del campamento Plaza de Mulas. El incidente ocurrió el lunes al mediodía, lo que activó un operativo de rescate compuesto por Patrulla de Rescate, Guardaparques y personal médico del parque provincial, debido a la gravedad de la situación. Según informó Radio Nihuil, el guía sufrió dos convulsiones en breves intervalos mientras descendía con su grupo y perdió el conocimiento, lo que motivó una rápida respuesta de las autoridades. El equipo de rescate implementó un protocolo de estabilización y solicitó apoyo aéreo para una evacuación en un terreno considerado de alta dificultad por la altura y las condiciones del clima. La maniobra de rescate, que requirió la destreza de un piloto de helicóptero, fue realizada a 4,200 metros de altitud en una de las zonas más exigentes del circuito del Aconcagua. La operación coordinada permitió que el guía fuera asistido y trasladado en el menor tiempo posible, con imágenes que posteriormente se difundieron en redes sociales. En eventos similares, en enero pasado, un andinista estadounidense fue rescatado en grave estado en la misma cordillera, en una operación igualmente compleja debido a las condiciones extremas del entorno. En esa ocasión, las autoridades lograron estabilizar al afectado en una zona llamada Cólera, a 6,000 metros de altitud, tras presentar edema pulmonar y mal agudo de montaña. El rescate se inició cerca de las 14:10 y culminó con su evacuación a un centro médico alrededor de las 19:30, mediante un operativo que destacó la coordinación eficiente entre patrulla, personal médico y el uso de helicópteros. Desde el inicio de la temporada de ascensos en el Aconcagua, el 1 de noviembre, el parque registró dos fallecimientos y varios rescates en zonas de difícil acceso. Autoridades reiteraron la importancia de tomar precauciones, informar cualquier síntoma durante la expedición y seguir las recomendaciones para reducir los riesgos en la montaña más alta de América.