¿Qué tan lejos estamos de aceptar que actos crueles contra animales no queden impunes? El pasado 22 de enero en Toluca, una valiente denuncia ciudadana alertó a las autoridades, lo que llevó a activar un protocolo de urgencia.
En la calle Granja, en el Barrio de Santa María, en la delegación Tlacotepec, lograron rescatar con vida a una perra que había sido envenenada. La buena noticia es que ahora recibe atención médica especializada, pero su pronóstico aún es reservado.
¿El motivo? La gravedad de la toxicidad de la sustancia ingerida. Lamentablemente, no es la única víctima. Cuatro perros fueron encontrados sin vida en la misma zona, lo que intensifica la urgencia de investigar.
Las autoridades no se detienen. La investigación continúa para identificar a los responsables, localizarlos y retirar cebos contaminados que aún puedan representar un riesgo para otros animales o incluso personas.
Este caso es un recordatorio contundente: cualquier acto que cause daño o la muerte de un animal es un delito, según el artículo 235 Bis del Código Penal del Estado de México. La ley establece penas que van desde los 6 meses hasta los 6 años de prisión para quienes maltraten a los animales.
¿Hasta cuándo seguiremos permitiendo que estos hechos ocurran en silencio? La protección animal es una responsabilidad de todos. ¡Es momento de actuar y exigir justicia!