En Malagueño, Córdoba, las autoridades realizaron una operación de rescate que permitió recuperar 41 animales silvestres en cinco domicilios, en su mayoría aves nativas mantendidas en condiciones ilegales. La acción surgió tras recibir denuncias por tenencia clandestina de fauna en viviendas de la zona, y se logró incautar jaulas, tramperos y otros elementos utilizados para la captura.
Durante los operativos, se hallaron especies protegidas como cabecitas negras, jilgueros, semilleros, corbatitas, reinamoras, cardenales copete rojo y loras verdes, además de tortugas terrestres, evidenciando la diversidad afectada por el comercio ilegal. Cuatro de las viviendas mostraron animales en cautiverio, mientras que una no presentaba indicios de tenencia irregular.
Además, algunos vecinos colaboraron entregando voluntariamente aves como estorninos pinto —considerados invasores—, un tordo chaqueño, un zorzal chiguanco y un rey del bosque, especie en peligro de extinción. Todos los animales fueron trasladados al centro de rescate de la reserva Tatú Carreta, en Casa Grande, donde permanecen en observación y cuarentena para evaluar su salud y posibilidades de reinserción en su entorno natural.
Por otro lado, en diciembre, la Policía Ambiental de Córdoba liberó a más de 30 animales silvestres en Colanchanga, en las Sierras Chicas, tras haber sido recuperados del tráfico ilegal o tenencia doméstica. Entre las especies liberadas se encuentran 25 aves pequeñas, seis aves grandes, dos comadrejas, un gato montés y un zorro gris, todas recuperadas en desmontes operativos realizados por fuerzas provinciales.
Los expertos resaltan que el tráfico ilegal representa una grave amenaza para la biodiversidad local, ya que provoca desequilibrios ecológicos y pone en riesgo especies vulnerables. Tras su rescate, los animales fueron sometidos a procesos de rehabilitación en el Parque de la Biodiversidad y la reserva Tatú Carreta, donde veterinarios y biólogos evaluaron su estado y trabajaron en su recuperación física y comportamental.
Solo tras confirmar que podían sobrevivir sin asistencia, las autoridades permitieron la liberación en áreas naturales, específicamente en Colanchanga, gracias a sus condiciones idóneas para la reinserción de fauna autóctona. Este tipo de rescates busca reducir el impacto del tráfico ilegal en la biodiversidad de Córdoba y promover la conservación de especies en peligro de extinción.