Un ciudadano estadounidense, Clark Andrews Shimeall, fue rescatado tras permanecer más de 20 horas atrapado en la Sierra Nevada de Santa Marta, a una altitud de más de 3,000 metros en Norte de Colombia. El operativo de rescate, coordinado entre la Gobernación del Magdalena, la Fuerza Aérea Colombiana, autoridades nacionales y comunidades indígenas, culminó con éxito luego de una labor de más de 20 horas en un entorno de condiciones extremas.
El incidente fue reportado inicialmente el viernes 13 de febrero de 2026 por el consulado de Estados Unidos, activando un despliegue conjunto para localizar y atender al afectado. Según la Gobernación, las comunidades indígenas desempeñaron un papel crucial en la localización y traslado del ciudadano, quienes aprovecharon su conocimiento del territorio para facilitar su rescate por senderos seguros.
Shimeall presentaba insuficiencia pulmonar y deshidratación grave debido a la exposición prolongada a las condiciones adversas del entorno selvático y montañoso. Tras ser localizado, fue estabilizado por personal del Comando Aéreo de Combate No. 3 y posteriormente trasladado en helicóptero a Nabusimake para atención primaria, antes de ser ingresado en el Hospital Julio Méndez Barreneche en Santa Marta, donde ingresó a la Unidad de Cuidados Intensivos y recibe seguimiento médico especializado.
El rescate reabrió el debate sobre la presencia de turistas en zonas sagradas y de difícil acceso de la Sierra Nevada, especialmente en actividades sin guías autorizados o medidas de seguridad. Hans Valero, representante de la comunidad Kogui del Magdalena, expresó a La FM que las incursiones sin permisos adecuados generan riesgos y alteran un territorio considerado sagrado, extremo en el que se requiere meses de preparación para el ascenso.
Valero advirtió que la presencia no regulada, la basura, las fogatas y otras actividades ponen en peligro la riqueza natural y cultural del lugar, considerado uno de los ecosistemas más únicos del planeta por ser la única montaña nevada junto al mar, y una fuente vital de agua. La comunidad indígena hizo un llamado para proteger este patrimonio y resguardar su integridad física y cultural.