Las Fuerzas Armadas del Reino Unido llevaron a cabo ejercicios militares en el Círculo Polar Ártico noruego, intensificando su despliegue en la región. Bajo el mandato de la OTAN, 1,500 militares británicos se encuentran en el norte de Noruega para fortalecer la defensa de las naciones nórdicas ante las crecientes amenazas, principalmente derivadas de Rusia. La actividad militar incluyó el lanzamiento de morteros de 81 mm, con velocidades de hasta 800 km/h y alcance de 5.5 km, en un esfuerzo por evaluar la capacidad de respuesta y precisión en condiciones extremas de temperaturas cercanas a -20 °C. Las maniobras, que se extenderán hasta el 19 de marzo, forman parte del entrenamiento previo al Cold Response 26, el mayor despliegue de la OTAN en el Ártico previsto para 2026, que movilizará a 25,000 soldados de 14 países en Noruega y Finlandia. La visita del secretario de Defensa británico, John Healey, al campamento Viking en Øverbygd coincidió con el anuncio del incremento del contingente militar en la región, que también contempla la duplicación del número de tropas y la realización del ejercicio 'Lion Protector' en septiembre de 2026, centrado en la protección de infraestructura crítica y la coordinación militar. Esta presencia reforzada responde a la percepción de una mayor amenaza por parte de Rusia, que ha reactivado antiguas bases militares en la zona, y forma parte de la estrategia de la OTAN para fortalecer la defensa colectiva en el extremo norte del continente, mediante iniciativas como la misión 'Centinela Ártico' para mejorar la capacidad de respuesta y cooperación entre aliados en esta región estratégica del Polo Norte.