Registrar un salario inferior al que realmente recibe ante el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) y el Instituto del Fondo Nacional de la Vivienda para los Trabajadores (Infonavit) es una práctica que puede parecer conveniente para algunos patrones, pero que tiene consecuencias negativas a largo plazo para los trabajadores. Este método de subdeclaración, aunque representa un ahorro en cuotas para las empresas, impacta directamente en la pensión, el acceso a créditos hipotecarios y la protección social del empleado.
El cálculo de la pensión que otorga el IMSS se realiza sobre el Salario Base de Cotización (SBC), que corresponde al salario declarado oficialmente. Independientemente de cuánto gane en realidad o cuánto tiempo haya trabajado, si el salario reportado es menor, la pensión que se recibe al retiro será proporcionalmente más baja. Por ejemplo, si un trabajador gana en realidad 15 mil pesos mensuales pero su patrón lo tiene registrado con un sueldo de 8 mil pesos, la pensión futura se calculará con base en este último, reduciendo considerablemente su ingreso al momento del retiro.
Asimismo, Infonavit utiliza el salario declarado ante el IMSS para determinar la cantidad de crédito hipotecario que el trabajador puede solicitar. Cuando hay subdeclaración salarial, esto puede limitar la adquisición de una vivienda de mayor valor, obligando al trabajador a realizar aportaciones extras o a endeudarse en condiciones menos favorables, incluso si su ingreso real permitiría acceder a mejores opciones.
Para evitar estos perjuicios, los empleados deben verificar periódicamente los registros de su salario ante el IMSS y el Infonavit. La cotización con un salario menor al real no solo afecta el monto de la pensión y el crédito de vivienda, sino que también compromete la protección social y el bienestar económico a largo plazo. Conocer y regularizar esta situación es fundamental para mantener el correcto acceso a derechos laborales y garantizar un futuro financiero más estable.