Un sismo de magnitud 5.6 sacudió la ciudad de Calama, Chile, este domingo 1 de marzo a las 17:03 horas (hora local), según informó el Centro Sismológico Nacional (CSN). El movimiento telúrico tuvo una profundidad de 114 kilómetros y su epicentro se localizó a 47 kilómetros al noreste de Calama, con coordenadas de -68.724 grados de longitud y -22.092 grados de latitud.
Las autoridades y expertos recomiendan mantener la calma, seguir las indicaciones oficiales y extremar precauciones tras un sismo. Es importante revisar viviendas en busca de posibles daños, evitar el uso del teléfono salvo para emergencias y no manipular fuentes de fuego hasta asegurarse de que no hay fugas de gas. Se advierte sobre posibles réplicas y la necesidad de mantenerse alerta.
Para una adecuada preparación ante sismos, las autoridades sugieren elaborar un plan de protección civil, realizar simulacros de evacuación, identificar zonas seguras en hogares y lugares de trabajo, y contar con una mochila de emergencia preparada.
Durante un temblor, se recomienda buscar un lugar seguro, alejarse de objetos que puedan caer y evitar el uso de ascensores o permanecer en escaleras y puertas. En un vehículo, es preferible estacionarse lejos de estructuras y objetos peligrosos. En zonas costeras, es crucial abandonar playas y buscar zonas altas ante la posibilidad de un tsunami. Personas en silla de ruedas deben proteger cabeza y cuello, y si no pueden desplazarse, deben detenerse y buscar protección.
Chile, por su ubicación geográfica y dinámica tectónica, está dentro del Cinturón de Fuego del Pacífico, una zona que concentra el 75% de los volcanes del mundo y donde se producen el 90% de los sismos globales y el 81% de los temblores más fuertes. Esta región, que abarca desde Chile, pasando por América Central y México, hasta Asia, ha registrado un 50% de los tsunamis documentados en el mundo, según el Departamento de Gestión de Riesgos en Emergencias y Desastres.
Entre los volcanes relevantes en esta zona se encuentran el Monte Fuji en Japón, el Kilauea en Hawái, el Monte Santa Elena en Estados Unidos, el volcán Nevado del Ruiz en Colombia y el Krakatoa en Indonesia, entre otros. Aunque la actividad sísmica y volcánica en el Cinturón de Fuego genera temores sobre una posible 'activación' masiva, los expertos señalan que la mayoría de estos eventos son independientes y no incrementan directamente el riesgo global. La actividad en esa región continúa siendo una de las más dinámicas y peligrosas del mundo.