¿Alguna vez te has preguntado qué sucede cuando la justicia se ve amenazada por sus propios funcionarios? La Fiscalía General de Justicia del Estado de México (FGJEM) está en el centro de una novela que podría cambiarlo todo.
Recientemente, esta institución anunció que ha separado de sus funciones a diez de sus elementos. ¿El motivo? La posible participación de estos funcionarios en una red de extorsión que operaría en el oriente del Estado de México.
Este movimiento no es menor. La separación de estos empleados no solo busca salvaguardar la integridad de la fiscalía, sino también esclarecer si en el interior de la propia institución hay brechas que permitan que actividades ilícitas prosperen.
¿Quiénes son estos diez elementos? La FGJEM no ha dado detalles específicos todavía, pero la investigación está en marcha, y la comunidad espera que se esclarezca si estos funcionarios estuvieron, o están, implicados en prácticas que van en contra del trabajo que deben realizar.
¿Hasta dónde llegará esta investigación? ¿Qué implicaciones puede tener para la confianza en las instituciones judiciales del Estado de México? Solo el tiempo lo dirá.
Lo que sí es claro es que en la lucha contra la corrupción y los delitos, ninguna puerta puede quedar cerrada, ni siquiera la de la misma Fiscalía. La lucha continúa, y las acciones que se tomen marcarán el camino hacia una justicia más transparente.