Recordando a las Nenas de Sandro: La Lealtad y Esfuerzo Sin Redes Sociales en la Argentina de los 70 y 80

20/02/2026 23:31 | 2 min de lectura

Recordando a las Nenas de Sandro: La Lealtad y Esfuerzo Sin Redes Sociales en la Argentina de los 70 y 80

Las llamadas 'Nenas de Sandro' representan una profunda construcción afectiva que fue forjada con el tiempo, mucho antes de que las redes sociales facilitara el vínculo con artistas. En los años setenta y ochenta, seguir al ídolo argentino requería dedicación, paciencia y una lealtad que se sustentaba en clubes de fans, cartas, largas esperas y encuentros en lugares públicos, sin las facilidades digitales actuales. Sin estrategias de marketing que promovieran la figura, estas seguidoras desarrollaron un lazo genuino con Roberto Sánchez, conocido artísticamente como Sandro, quien siempre prefirió mantener un perfil bajo respecto a su vida privada. La expresidenta de uno de esos clubes, Graciela Loviza, quien conoció a Sandro en 1978 a los 17 años, rememora con nostalgia aquella época en la que el amor por el cantante se vivía desde la entrega personal y la intimidad, en un ambiente de respeto mutuo. A lo largo de los años, Loviza se ha mantenido en silencio respecto a sus vivencias, aunque su historia refleja la influencia que Sandro tuvo en múltiples generaciones, que aún hoy siguen redescubriéndolo, incluso en plataformas como TikTok. La pasión por el artista continúa vigente, evidenciando su legado en la música romántica y su respeto hacia los fans y las mujeres. Loviza destaca que ser 'una nena' de Sandro significa entrega, respeto y una lealtad que trasciende el tiempo y las circunstancias. Ahora, con su vida dedicada al ámbito de la salud y residente en Ituzaingó, rememora su primer encuentro con el artista, el lunes 12 de julio de 1978, una noche que marcó su historia personal y la de muchos otros admiradores.

Este respeto y admiración por Sandro se ven reflejados en que, pese a que muchos de sus seguidores actuales no mantienen contacto directo entre sí, sus recuerdos y homenajes permanecen vivos en la memoria colectiva. La influencia del artista, que vivió su pasión con intensidad y sinceridad, sigue resonando en generaciones actuales, quienes descubren en su música un ejemplo de respeto, romanticismo y autenticidad. La historia de Loviza y de las muchas otras seguidoras que, sin la tecnología actual, entregaron su tiempo y esfuerzo para seguir a su artista reflejan una forma de lealtad auténtica, basada en el respeto y en la pasión por la música y la figura de Sandro, considerado un ícono argentino que trascendió el escenario para dejar una huella profunda en sus seguidores.

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