El Tribunal Oral Federal 7 (TOF 7) reanudará el próximo martes 3 de febrero las audiencias del juicio por la causa Cuadernos, considerado el proceso de corrupción más complejo en la historia judicial reciente de Argentina. Tras culminar en diciembre la lectura de acusaciones que tomó más de 20 horas y cubrió miles de páginas, esta fase inicial se centrará en las 'cuestiones preliminares' y se espera que se extienda durante todo el mes.
El proceso, que comenzó oficialmente el 6 de noviembre, entrará en su etapa más disputada antes de las declaraciones indagatorias, con un fuerte componente político y técnico. Aunque el tribunal fijó un límite de 45 minutos para cada exposición, la gran cantidad de defensas que presentarán nulidades —28 en total— podría extender las audiencias, en un contexto que incluye el feriado de carnaval. La respuesta de la fiscalía está programada para marzo.
En esta causa, que involucra múltiples investigaciones previas, se acusaron inicialmente a 126 personas, aunque por fallecimientos, condiciones médicas y otros motivos, la lista final de imputados se redujo a 86. Entre los que fallecieron antes del juicio están el ex titular de la Cámara de la Construcción, Juan Chediack, y otros cuatro, además del empresario Enrique Pescarmona, quien fue eximido en noviembre por deterioro cognitivo irreversible, según el informe del Cuerpo Médico Forense.
Las defensas no discutirán las acciones de recaudación de sobornos en esta fase, sino que centrarán sus argumentos en la validez del proceso judicial. Las estrategias principales incluyen la argumentación de nulidad del procedimiento, la confrontación de las acusaciones con los hechos, y las confesiones de arrepentidos como López y Uberti.
La disputa por la presencialidad de las audiencias también será un tema clave. La fiscalía insiste en que las indagatorias sean presenciales, salvo excepciones para quienes no quieran declarar o estén en prisión, como Cristina Fernández de Kirchner en domiciliaria y Julio De Vido en la cárcel de Ezeiza. La Casación ya dispuso que las audiencias puedan realizarse en la Sala AMIA, en Comodoro Py, en una resolución que algunos abogados consideran que será definitoria por cuestiones biológicas o de salud.