¿Alguna vez pensaste que un lugar que debió ser un espacio de diversión y aprendizaje se convirtiera en un escenario de abandono? En Nezahualcóyotl, el Parque del Pueblo, un espacio que durante más de 30 años fue símbolo de recreación y comunidad, hoy oculta un secreto doloroso.
Segmento por segmento, los visitantes y vecinos denuncian un escenario de tristeza y vergüenza. El zoológico, que alguna vez fue un atractivo, muestra signos alarmantes de negligencia y maltrato. Los animales sobreviven en condiciones indignas, en espacios sucios, reducidos y sin la atención veterinaria necesaria.
En el área didáctica para niños, gallinas, patos, un poni, una cabra y un pavo real permanecen en espacios insalubres, con comida inapropiada y sin sombra, transformando un supuesto espacio educativo en un ejemplo de cómo NO tratar a los seres vivos.
Pero lo más impactante es la situación de las especies mayores. Desde ñus, monos japoneses, jirafas, lémures y mono araña, hasta dos parejas de leones, un tigre, cocodrilos, coyotes mexicanos, un hipopótamo, avestruces y ciervos muestran signos claros de estrés, descuido y falta de atención. La pérdida de pelaje, la apatía, los jaulas oxidadas y los recintos sucios son solo algunos de los síntomas de la negligencia.
El área de peces también presenta una realidad triste. Desde hace meses, permanece cerrada, pero aún se observan tortugas gigantes, serpientes y erizos en instalaciones deterioradas, con grietas y humedad acumulada que evidencian un severo abandono.
Este espacio, que alguna vez fue uno de los principales atractivos del municipio, hoy se encuentra en un estado de decadencia. Los vecinos de la colonia Vicente Villada y numerosos visitantes exigen con urgencia la intervención de las autoridades. Quieren verificar el estado de los animales, rehabilitar y modernizar las jaulas, mejorar la alimentación y crear programas efectivos de bienestar animal.
¿Hasta cuándo seguirá esta historia de negligencia? La comunidad exige transparencia y acción para devolverle al Parque del Pueblo no solo su belleza, sino también su dignidad.