El 17 de febrero en Perú conmemora hechos y personajes de gran relevancia en su historia internacional. Entre estos, destacan el nacimiento de Juan Miguel Bákula Patiño en 1914, destacado diplomático y autor con más de 40 libros, y la muerte de Ciro Alegría en 1967, reconocido novelista y figura clave del indigenismo literario peruano. También se recuerda el fallecimiento de Manuel Elías Bonnemaison en 1918, diplomático y educador que aportó al servicio público en diversos países y promovió la cultura y la educación en el Perú.
Juan Miguel Bákula Patiño, nacido en Huacho, fue un influyente funcionario del Ministerio de Relaciones Exteriores en las décadas de 1930 a 2000, con roles como viceministro y embajador en Francia. Defensor de la tesis de las 200 millas marítimas peruanas, participó en foros internacionales como la Comisión Permanente del Pacífico Sur y publicó numerosas obras sobre historia y política exterior. Recibió múltiples condecoraciones y un doctorado honoris causa antes de su fallecimiento en 2010.
Manuel Elías Bonnemaison, nacido en Lima en 1841, fue ministro plenipotenciario en Italia, Argentina, Chile, Venezuela y Ecuador, además de promover la educación y el periodismo. Su trayectoria consolidó su papel en la vida política y cultural del país a finales del siglo XIX y principios del XX.
Por otro lado, el 17 de febrero también rememora la firma de la Declaración de Paz de Itamaraty en 1995, un acuerdo entre Perú y Ecuador que detuvo la Guerra del Cenepa. Este pacto estableció un alto al fuego, la separación de fuerzas y la creación de zonas sin presencia militar, además de activar la supervisión internacional mediante la Misión de Observadores Militares y sentar bases para la delimitación fronteriza definitiva en 1998.
El día internacional también es dedicado al Día del Juego Responsable, promoviendo prácticas de entretenimiento que eviten adicciones y riesgos, y resaltando la importancia de establecer límites en apuestas, casinos y juegos en línea. La fecha busca crear conciencia sobre el control del juego, fomentar la prevención de conductas problemáticas y apoyar a quienes enfrentan dificultades relacionadas con el consumo excesivo, promoviendo entornos seguros y responsables para el ocio.