¿Alguna vez te has preguntado qué puede suceder cuando un vehículo en movimiento pierde sus frenos en pleno corazón del Estado de México? El pasado 19 de enero, en Tlalnepantla, esa duda se convirtió en desgarradora realidad.
Una unidad de transporte tipo combi, que circulaba por la avenida Gustavo Baz, presentó una falla mecánica que le hizo perder los frenos por completo. Sin control, la combi se estrelló contra la barda perimetral de una gasolinería, dejando un escenario que movilizó a los cuerpos de emergencia de inmediato.
El balance fue trágico: 14 personas resultaron lesionadas, y lo que dejó a toda la comunidad en shock fue la muerte de Vicente Martín Feliz Montoya, un apasionado docente del Colegio Salesiano Ángela Segovia de Serrano, que iba en esa unidad.
Este maestro llevaba 30 años dedicados a la enseñanza y, en ese momento, casi llegaba a su escuela cuando ocurrió el accidente. Estaba a unos metros de su destino y, ahora, su comunidad exige justicia y reflexión.
Mientras tanto, el conductor de la combi permanece en el hospital, y cuando reciba el alta médica será presentado ante la Fiscalía General de Justicia del Estado de México (FGJEM). La indignación y tristeza son evidentes entre padres, alumnos y docentes del colegio, quienes claman por medidas que hagan justicia y prevengan futuras tragedias.
¿Será suficiente mejorar las inspecciones mecánicas y reforzar la seguridad del transporte público? La comunidad en Tlalnepantla pide acciones concretas para que este tipo de tragedias no se repitan y se garantice la seguridad de todos los usuarios.