¿Sabías que en Ixtapaluca, Estado de México, empresarios y comerciantes denuncian ser víctimas de prácticas de extorsión que podrían estar afectando el desarrollo económico local? La denuncia es clara y fuerte: la Dirección de Desarrollo Económico del municipio los presiona para ‘colaborar’ con apoyos en especie o dinero, bajo la amenaza de sanciones, multas o incluso el cierre de sus negocios.
Estos testimonios revelan que las exigencias incluyen aportaciones para eventos oficiales y la entrega de artículos de alto valor. Todo esto, según los afectados, se hace con la advertencia velada de inspecciones o sanciones, creando un ambiente de miedo y desconfianza. ¿Qué consecuencias tiene esto para quienes dependen de sus negocios para sobrevivir? La respuesta es simple: un entorno hostil que desalienta la inversión y pone en riesgo a quienes no dan ‘lo que quieren’.
Ixtapaluca, con una población de más de 540 mil habitantes según el Censo 2020 del INEGI, se apoya en micro, pequeñas y medianas empresas que representan más del 95% de las unidades económicas en el país. Para estos negocios, cualquier interrupción administrativa puede ser fatal, generando pérdidas inmediatas y la posibilidad de cerrar puertas para siempre.
Según la Encuesta Nacional de Victimización y Percepción sobre Seguridad Pública (ENVIPE) del INEGI, la extorsión es el delito más frecuente a nivel nacional. Además, la misma encuesta indica que más del 90% de los delitos no se denuncian por miedo o desconfianza. Los empresarios de Ixtapaluca aseguran vivir esa realidad día a día, sin poder alzar la voz.
Por ello, los denunciantes anuncian que presentarán sus quejas ante instituciones estatales y órganos de control interno para que se investiguen a fondo estos hechos y se determine si hay responsables administrativos o incluso penales. Hasta ahora, el Ayuntamiento no ha emitido ninguna postura oficial respecto a estas acusaciones, dejando en el aire una interrogante que todos en la comunidad quieren responder.