¿Alguna vez has visto a un jugador enfrentarse a una afición tan exigente en su llegada? La llegada de Darío Benedetto a Barcelona de Guayaquil ha causado revuelo, y no solo por ser un refuerzo estrella. Desde que pisó suelo ecuatoriano, la presión y las expectativas de la hinchada se hicieron notar con fuerza.
Al salir del aeropuerto, el delantero argentino de 35 años fue rodeado por fans que, en lugar de dar una bienvenida cálida, le lanzaron cánticos y reclamos directos. La consigna era clara: "Queremos campeonato, no que roben la plata" y "Queremos huevos, loco, no que se vengan a llevar la plata". En medio de ese ambiente tenso, un video viralizó el momento en el que Benedetto intentó alejarse de un aficionado que lo sujetó del brazo, mientras los reclamos continuaban.
Pero, ¿qué ha motivado tanta expectativa y presión? La respuesta está en su reciente trayectoria. El goleador argentino suma 166 goles en su carrera, pero su última anotación fue en febrero de 2024, cuando jugaba para Boca Juniors en un partido contra Tigre. Desde entonces, acumuló 36 partidos sin marcar, repartidos entre Boca, Querétaro, Olimpia y Newell’s, en apenas 1.080 minutos de juego y con solo una asistencia.
El propio Benedetto no escondió el desafío que tiene por delante. "Barcelona es el club más grande del Ecuador, por eso no dudé en aceptar. Voy a dar todo por esta camiseta", expresó en su llegada. Además, comentó los motivos de su traslado, admitiendo que, aunque quería estar cerca de sus hijos en Buenos Aires, la oportunidad de jugar en un club grande lo tentó y le llenó de entusiasmo.
Su vínculo con el técnico César Farías también fue clave para su decisión. "Me gusta mucho su forma de trabajar. Él sabe cuánto lo respeto y quiero demostrarle en la cancha que no se equivocó al confiar en mí", aseguró.
En cuanto a su estado físico, no hay reportes de lesiones hasta ahora, lo que indica que Benedetto podría sumarse de inmediato a los entrenamientos y, quizás, debutar en la Noche Amarilla el 31 de enero. Su contrato lo vincula hasta finales de 2026, en un esfuerzo conjunto del club por revertir la racha negativa y sumar goles que los lleven a conquistar nuevos títulos.
No obstante, Benedetto llega tras superar lesiones, polémicas y dificultades recientes que afectaron su rendimiento. Esta primera reacción de la hinchada marca el tono de lo que será su desafío en Ecuador. La tarea no es sencilla: convertir esa presión en energía para volver a su mejor nivel y responder a las altas expectativas en su primera etapa en el fútbol ecuatoriano.