En los últimos meses, en Perú se ha registrado un incremento en la tendencia de jóvenes identificados como 'therians', adolescentes que se sienten vinculados con animales y exploran su identidad a través de esta conexión, lo que ha generado inquietud entre padres y especialistas. La psicoterapeuta Julissa Podestá aclaró en entrevista con Latina que un therian es una persona que siente el deseo de identificarse o experimentar con un animal, en busca de pertenencia o validación dentro de grupos con intereses similares.
Podestá explicó que este fenómeno responde en gran parte a la necesidad de los jóvenes de sentirse aceptados y comprendidos. "Desde la infancia buscamos pertenecer a un grupo, sentir que somos validados o explorar nuestras emociones", mencionó. Muchos niños y adolescentes con dificultades para integrarse socialmente encuentran en estas comunidades un espacio de inclusión. "Para aquellos que enfrentan problemas de aceptación, descubrir personas con intereses afines puede darles un sentido de comunidad", añadió.
La especialista destacó la importancia de que los padres observen y acompañen este proceso sin ridiculizar ni minimizar las experiencias de sus hijos. "Es fundamental que los padres comuniquen interés y comprensión, preguntando qué sienten, por qué sienten así o qué quieren transmitir", recomendó.
Asimismo, advirtió sobre conductas relacionadas con esta tendencia, como mordidas o imitación de comportamientos animales. En estos casos, instó a los padres a explorar qué intenta comunicar su hijo y cuáles son sus pensamientos.
Respecto a si ser therian constituye un trastorno mental, Podestá precisó que esto solo aplica cuando existe una relación dañina con la realidad. "No es un trastorno si no hay señales de depresión o pérdida de contacto con la realidad. Sin embargo, si el joven se aísla o se encierra en su mundo, es momento de buscar ayuda profesional", advirtió.
La especialista recomendó mantener límites claros y ofrecer un acompañamiento constante. "Es importante que los padres establezcan límites saludables y estén atentos a las señales de alarma, evitando justificar conductas que puedan llevar al aislamiento o indicar un problema mayor", señaló.
Para el abordaje profesional, recomendó la terapia cognitivo-conductual, que trabaja aspectos de pensamiento, emoción y conducta. En casos de síntomas de depresión o aislamiento, es crucial que intervenga un psicólogo o psiquiatra, según corresponda.
Podestá compartió ejemplos recientes, como jóvenes que han mordido a otros o usan correas, e incluso una nota de un veterinario que ofrecía vacunas a personas que se identifican con animales. Estos comportamientos, si salen de la realidad o conducen al aislamiento, requieren atención especializada.
Finalmente, la psicoterapeuta llamó a los padres a mantener una actitud abierta y de contención, sin minimizar ni etiquetar las experiencias de sus hijos. "El acompañamiento psicológico, con límites claros y una comunicación constante, es fundamental para que los adolescentes puedan explorar y comprender su identidad de manera saludable", concluyó.