Psicólogo Juan Gabriel Rescalvo advierte sobre manipulación emocional y la importancia de distinguir entre culpa y manipulación

03/03/2026 09:30 | 2 min de lectura

Psicólogo Juan Gabriel Rescalvo advierte sobre manipulación emocional y la importancia de distinguir entre culpa y manipulación

El psicólogo Juan Gabriel Rescalvo, a través de su cuenta de TikTok (@juanrescalvopsicologo), alertó sobre una forma sutil de manipulación emocional que afecta a muchas personas sin que ellas lo perciban. Rescalvo resaltó la importancia de saber diferenciar cuándo una reacción es resultado de una culpa genuina y cuándo está siendo influenciada por una estrategia manipuladora.

Según explicó el especialista, este patrón comienza cuando una persona es tratada mal y, inmediatamente, su agresor minimiza o desacredita su respuesta. Este ciclo no es simplemente una discusión, sino una estrategia que puede afectar profundamente la salud emocional de la víctima. La persona afectada no solo vive el dolor del maltrato, sino que también recibe el mensaje de que su reacción es exagerada o desproporcionada.

Este proceso genera un conflicto interno: por un lado, existe un daño real; por otro, la víctima es acusada sutilmente de ser demasiado sensible, de reaccionar mal o de que el problema radica en su carácter. Como consecuencia, la persona entra en una especie de duda sobre su propia percepción y emociones, lo que puede derivar en auto-reproche y confusión.

Rescalvo explicó que esta manipulación emocional funciona porque crea una confusión en el afectado, invalidando sus emociones y generando un conflicto interno. La víctima empieza a autoevaluarse negativamente, pensando que sus sentimientos son exagerados o que su carácter es problemático. Esto, además, puede repetirse en diferentes contextos y relaciones, dejando una huella duradera.

El problema se intensifica cuando la víctima, al dudar de sus propias emociones, deja de cuestionar el comportamiento del agresor. El psicólogo advierte que invalidar la emoción de alguien después de que ha sido herido no busca entender, sino evitar que la víctima cuestione el comportamiento del agresor. La manipulación reside en condicionar la percepción y las reacciones para que la víctima deje de confiar en sus propios juicios.

Reconocer estas dinámicas es fundamental para protegerse. Una señal clara es cuando, tras expresar dolor o enfado, la respuesta del agresor es que la víctima está exagerando o siendo dramática. Rescalvo recomienda hacerse la pregunta: “¿Quién se beneficia de que dudes de ti?” para detener ciclos de culpa y enfocar en las intenciones reales del manipulador.

Diferenciar una culpa legítima de una manipulación emocional puede ser complejo, pero resulta crucial para mantener una buena salud mental y relaciones equilibradas. Para ello, el psicólogo aconseja cuestionar si la reacción busca tu bienestar o si simplemente busca justificar el comportamiento dañino del otro.

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