El 2 de marzo, en Santiago Ixcuintla, Nayarit, se prevé una temperatura máxima de 33°C y una mínima de 15°C, con bajas probabilidades de lluvia del 2% durante el día y del 3% en la noche. La nubosidad será mínima, con 0% en horas diurnas y 7% en horario nocturno, mientras que las ráfagas de viento podrían alcanzar los 33 km/h durante el día y 20 km/h por la noche. Además, se estima que los rayos ultravioleta alcanzarán un nivel de hasta 8, por lo que se recomienda extremar medidas de protección solar.
Santiago Ixcuintla, caracterizada por un clima cálido y húmedo, experimenta su temporada de lluvias más marcada entre junio y octubre, con máximas de hasta 34°C en julio y agosto, y temperaturas mínimas de 24°C en esas temporadas. Los meses más fríos corresponden a diciembre a febrero, con máximas de 31°C y mínimas de 15°C en las noches.
El aumento en eventos hidrometeorológicos, como tormentas e inundaciones, genera costos económicos significativos para las empresas mexicanas, que en promedio pagan 7,591 millones de pesos anualmente en siniestros relacionados, según la Asociación Mexicana de Instituciones de Seguros (AMIS). La vulnerabilidad operativa se incrementa en la temporada de huracanes, que va hasta noviembre y presenta una alta actividad ciclónica para 2025, con previsiones de 8 a 9 tormentas tropicales y hasta 6 huracanes intensos de categoría 3 o superior.
Expertos en seguros recomiendan reforzar las estrategias de protección mediante seguros adecuados y protocolos internos robustos. Eduardo Gutiérrez, socio director de Eikos, advierte que contar con una póliza integral debe incluir cobertura contra huracanes, inundaciones, granizo, deslizamientos, y protección frente a la interrupción de operaciones y daños en activos en tránsito o en uso fuera de planta.
Asimismo, se aconseja revisar periódicamente los valores asegurados y mantener actualizadas las ubicaciones de los activos. La elaboración de un Plan de Respuesta ante Tormentas (ERP) es fundamental, y debe contemplar fases de planeación, preparación, respuesta durante el evento, recuperación y actualización de procedimientos.
Fuentes y recomendaciones adicionales destacan la importancia de tener protocolos internos que incluyan canales de comunicación seguros, responsables en cada área y mecanismos para documentar daños, favoreciendo una gestión eficiente con las aseguradoras y minimizando impactos en la continuidad del negocio.