El pronóstico del clima para Nueva York este sábado 7 de febrero indica condiciones adversas que requieren preparación. Durante el día, la temperatura máxima alcanzará los -10 grados Celsius, con un 60% de probabilidad de lluvias y una nubosidad del 92%. Además, las ráfagas de viento podrían llegar a los 70 kilómetros por hora, acompañadas de niveles bajos de radiación UV, que no superarán el 1.
Por la noche, las temperaturas descenderán hasta -16 grados Celsius. La posibilidad de precipitación será solo del 10%, con una disminución en la nubosidad al 25% y vientos que reducirán su intensidad a 52 kilómetros por hora. Este clima extremo refleja las condiciones típicas del invierno neoyorquino, caracterizado por inviernos muy fríos y lluvias constantes, que en esta temporada se traducen en nevadas frecuentes.
Nueva York, la ciudad más poblada de Estados Unidos y uno de los centros urbanos más densamente habitados del mundo, se ubica en la costa noreste del país, sobre el Océano Atlántico. Su clima es mayormente continental húmedo, con inviernos muy fríos y veranos calurosos, moderados por su proximidad al Atlántico, lo que ayuda a suavizar temperaturas extremas.
En la temporada invernal, las temperaturas más bajas se registran entre diciembre y marzo, mientras que en verano alcanzan su punto más alto en julio y agosto. La variabilidad climática en Estados Unidos es amplia, con predominio de climas húmedo subtropical y continental húmedo en el noreste, que se caracterizan por lluvias frecuentes y temporadas de tormentas y nieve.
En el sureste, prevalece un clima húmedo subtropical con veranos cálidos y lluviosos, e inviernos frescos y húmedos. En la región occidental, predominan los climas semiárido, árido y mediterráneo, cada uno con características particulares: los semiáridos y áridos experimentan temperaturas bajas en invierno y extremos en verano, con precipitaciones escasas; el mediterráneo presenta inviernos templados y lluviosos, con veranos secos y calurosos, especialmente en las zonas costeras.