El pronóstico del tiempo para Miami en este 15 de febrero indica que durante el día la temperatura máxima alcanzará los 26 grados Celsius, con una probabilidad de lluvias del 25%, nubosidad del 59% y vientos que alcanzarán ráfagas de 54 kilómetros por hora. Por la noche, se espera una temperatura de 20 grados, con una probabilidad de precipitación del 55%, nubosidad del 50% y ráfagas de viento de 33 kilómetros por hora. La intensidad de los rayos ultravioleta será de hasta nivel 4.
Miami, situada en el sur de Florida a orillas del Océano Atlántico, presenta un clima tropical con características monzónicas. Esto implica temperaturas elevadas durante todo el año, con una estación seca corta y una temporada de lluvias que predominan en verano. La ciudad registra sus temperaturas más altas en julio y las más bajas en enero. Las intensas lluvias suelen ocurrir en verano, mientras que en invierno predomina el tiempo seco.
Debido a su ubicación, Miami frecuentemente enfrenta amenazas de huracanes, con una temporada que va de junio a noviembre. La variedad climática en Estados Unidos es amplia, ya que el país presenta desde climas secos y áridos en el oeste, hasta húmedos y continentales en el noreste y sureste.
En el noreste, predomina el clima continental húmedo, caracterizado por lluvias constantes y fenómenos como tormentas en verano y nevadas en invierno. El sureste, por su parte, presenta un clima húmedo subtropical con veranos cálidos e inviernos templados con abundantes precipitaciones.
En el oeste de Estados Unidos predominan tres principales climas: semiárido, árido y mediterráneo. La zona semiárida, en su subtipo frío, se extiende desde el centro hacia el norte y el sur, con bajas precipitaciones y temperaturas reducidas. El clima árido, presente en el suroeste, presenta inviernos fríos y veranos calurosos, con poca precipitación en ambos casos. El clima mediterráneo, en la zona más costera, destaca por inviernos templados y lluviosos, con veranos secos y calurosos, propios de la región.
Estas características climáticas reflejan la diversidad que atraviesa Estados Unidos, afectando diferentes aspectos como la agricultura, el transporte y la preparación ante desastres naturales, además del clima específico de ciudades como Miami, que enfrenta condiciones tropicales y amenazas estacionales por huracanes.