Este 7 de febrero, el pronóstico del clima en Barcelona indica una temperatura máxima de 16 grados Celsius y una mínima de 8 grados, con niveles de radiación ultravioleta moderados (nivel 3). Durante el día, se espera una nubosidad del 46% con una probabilidad de lluvias del 1%, mientras que en la noche la nubosidad aumentará al 90% con una precipitación estimada del 69%. Los vientos alcanzarán ráfagas de hasta 39 kilómetros por hora en horas diurnas y 24 km/h por la noche.
Barcelona, ubicada en la costa mediterránea del noreste de España, presenta un clima predominantemente mediterráneo, caracterizado por inviernos templados y veranos secos y cálidos. La región también comparte características de clima subhúmedo, que en el norte se manifiesta con inviernos fríos o templados y veranos húmedos.
Según la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet), la temperatura máxima en Barcelona puede llegar hasta 30 grados Celsius en los meses de julio y agosto, mientras que las mínimas en diciembre y enero bajan de cero grados. La temporada de lluvias se concentra principalmente entre septiembre y octubre, aunque las precipitaciones están distribuidas de forma bastante uniforme a lo largo del año.
En términos de climatología nacional, España experimenta alrededor de 3,000 horas de sol al año y presenta una diversidad climática que la Aemet clasifica en al menos 13 tipos diferentes, siendo los más predominantes el clima oceánico, mediterráneo de veranos frescos, mediterráneo continental y el clima estepario frío.
El clima oceánico, prevalente en el norte y el oeste, se caracteriza por temperaturas templadas, lluvias abundantes y distribución homogénea durante todo el año. Por otro lado, las regiones con clima mediterráneo de veranos frescos, como buena parte de la meseta norte y zonas montañosas, presentan inviernos secos y fríos y veranos moderados. El clima mediterráneo continental, presente en la mayor parte de la península, combina inviernos lluviosos y templados con veranos cálidos y secos, especialmente en zonas interiores y del sur.
Por último, el clima estepario frío, que afecta principalmente el sureste y el valle del Ebro, se caracteriza por inviernos muy fríos, veranos cálidos o templados y escasas precipitaciones distribuidas a lo largo del año. La primavera y el otoño ofrecen las condiciones más agradables para actividades al aire libre en todo el país.
España destaca por su solidez en variedad climática, con las temperaturas máximas alcanzando picos en verano, mientras que las mínimas ocurren en invierno, coincidiendo con las épocas de mayor precipitación en el norte. La mayoría de las zonas presenta un clima suave, con diferencias notables entre regiones y estaciones, lo que enriquece la diversidad ambiental y turística del país.