El primer combate naval de la historia argentina se registró en 1811, durante las reuniones iniciales por consolidar la independencia. Bajo el mando del comandante Juan Bautista Azopardo, un marino maltés formado en la Marina española y veterano de Trafalgar, la naciente Armada de Argentina enfrentó las fuerzas realistas en un intento por asegurar rutas y cortar comunicaciones con Montevideo y Paraguay.
La escuadra patriota, compuesta por solo tres barcos —la goleta Invencible, el bergantín 25 de Mayo y la balandra Americana—, fue armada con recursos limitados gracias a aportaciones privadas y con tripulación de diversas nacionalidades en busca de aventuras y dinero. Azopardo, a cargo de la Invencible, recibió instrucciones de interceptar buques enemigos, especialmente uno cargado con armas y municiones.
El 2 de marzo de 1811, en aguas frente a San Nicolás, la flota patriota enfrentó a los navíos españoles bajo el mando de Romarate. Tras varias horas de combate, la situación se agravó para los patriotas, quienes vieron destruidos o capturados la mayoría de sus barcos y tripulación. Azopardo, con apenas ocho hombres, intentó dinamitar su propio barco para evitar su captura, pero no logró cumplir con ese objetivo.
Finalmente, Azopardo se rindió y fue llevado prisionero a Montevideo, donde permaneció cerca de cinco años en prisión en condiciones duras y compartiendo celda con prisioneros franceses. Durante su encierro, conoció a María Sandalia Pérez Rico, con quien se casó y procreó un hijo. En 1820, gracias a la amnistía del movimiento liberal en España, fue liberado, regresando a Buenos Aires y reincorporándose a la marina.
Luego de su retorno, dirigió la Capitanía del Puerto y participó en la guerra contra Brasil, alcanzando cargos como comandante del bergantín General Belgrano. Sin embargo, tras un incidente en un combate naval, fue separado del servicio. En sus últimos años, vivió en el olvido y en condiciones precarias, muriendo el 23 de octubre de 1848. Sus restos descansan en una columna en San Nicolás, símbolo de su valentía y sacrificio en la defensa de la independencia argentina.