Por primera vez en Argentina, una producción cinematográfica obtuvo financiamiento directo en el mercado de valores. La operación se realizó mediante la emisión de Pagarés Bursátiles Electrónicos a la Vista con ajuste BADLAR, negociados en el Mercado Argentino de Valores (MAV). La película, titulada 'El enigma de Franca Fermín', está dirigida por Octavio Revol Molina y cuenta con la participación de las productoras argentinas Cabustra Arts y Blurr Stories, junto a las coproductoras colombiana Red Collision y española Sangre Films.
El financiamiento fue promovido por el Instituto Nacional de Cine y Artes Audiovisuales (INCAA), que actuó como este organismo también fue inversor en la operación. La adquisición de los pagarés se realizó en una oferta pública bajo condiciones de mercado y con altos estándares de transparencia. La iniciativa estuvo impulsada por la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR), el Mercado Argentino de Valores (MAV), la Comisión Nacional de Valores (CNV) y el Ministerio de Economía, mediante un mecanismo que permite estructurar financiamiento a través de títulos negociables.
El instrumento financiero, vinculado a la tasa BADLAR —la referencial que los bancos pagan por depósitos a plazo fijo de gran volumen—, ajusta la inversión a las condiciones del sistema financiero y minimiza riesgos frente a movimientos bruscos en las tasas de interés. Este tipo de herramientas representa una nueva generación de instrumentos financieros diseñados para ampliar las fuentes de financiamiento productivo, permitiendo que proyectos culturales como películas accedan a fondos a través de mecanismos de mercado con reglas claras.
La operación establece un precedente, ya que hasta ahora el mercado de capitales en Argentina había estado mayormente dirigido a sectores como la industria, agricultura y energía. Con este acuerdo, la industria cultural se suma como demandante de financiamiento estructurado bajo estándares financieros similares a los de otras actividades económicas.
Este avance se produce en un contexto de cambios en la situación del INCAA y su esquema de financiamiento. Es relevante señalar que el proyecto de reforma laboral, que ya cuenta con media sanción en el Senado, incluía inicialmente la eliminación de fondos específicos destinados a este organismo, pero fue retirado del debate. Actualmente, el Fondo de Fomento Cinematográfico, que se mantiene vigente hasta 2028, obtiene recursos del 10% sobre la venta de entradas y videogramas, además del 25% de lo recaudado por ENACOM mediante gravámenes a televisores y cable.
Por otro lado, el Gobierno de Javier Milei anunció en 2024 una reestructuración del INCAA, con cambios en los criterios de asignación de subsidios. La intención es dejar de financiar producciones con poca audiencia, tras un notable descenso en la cantidad de fondos destinados en los últimos años. Mientras en 2023 el INCAA distribuyó aproximadamente 6.361 millones de pesos, en 2024 la cifra bajó a 4.629 millones, una reducción del 27%, en un contexto de alta inflación. En 2025, los fondos subieron ligeramente a 6.155 millones de pesos, aún por debajo de los niveles de 2023, pese a la inflación acumulada en ese período que superó el 148%.