El precio del oro en España este lunes 16 de febrero se sitúa en 135,60 euros por gramo, ubicándose en un rango entre 134,51 euros y 136,49 euros en las últimas 24 horas, según datos del mercado financiero. Este metal precioso, considerado un refugio seguro frente a la inflación y la inestabilidad económica, ha alcanzado máximos históricos en 2025 impulsado por la caída de la inflación en Estados Unidos y la tensión internacional derivada de los conflictos en Medio Oriente.
La inversión en oro, tanto en su forma física como en activos financieros, sigue siendo una opción preferida por particulares y empresarios en momentos de incertidumbre global. La compra de lingotes y monedas de oro, que llevan certificaciones de pureza, origen y peso, continúa siendo una vía popular para quienes buscan resguardar su patrimonio.
El valor del oro en el mercado responde a variables económicas y geopolíticas; en épocas de crisis, su precio tiende a subir, ya que mantiene una relativa estabilidad comparada con otros activos, como las acciones. Además, el oro no puede ser pirateado ni borrado, lo que refuerza su carácter de inversión segura.
Según información de Bloomberg, la demanda del metal ha aumentado notablemente, en gran parte debido a las compras de bancos centrales de diversos países. Goldman Sachs estima que los precios del oro seguirán en ascenso, impulsados por el interés renovado en activos seguros. Lina Thomas, estratega de materias primas de Goldman Sachs, destacó que los inversores recurren al oro principalmente en tiempos de turbulencia económica, aunque su atractivo puede disminuir cuando la estabilidad retorna.
Actualmente, el oro representa el activo refugio con mayor capitalización en el mundo, superando incluso a gigantes tecnológicos como Apple, Microsoft y Nvidia. Sin embargo, el crecimiento de las criptomonedas, especialmente Bitcoin, ha abierto debates acerca de si estas podrían separar un rol similar en el futuro financiero global.
El contexto internacional, incluyendo la reelección de Donald Trump y las medidas comerciales contra China, ha contribuido a la volatilidad que favorece al oro. La reactivación de las tensiones comerciales y las políticas arancelarias han propiciado un ambiente de incertidumbre que mantiene elevado el interés por este metal precioso, cuyo valor se mantiene en ascenso.