El gobierno de Polonia, a través del primer ministro Donald Tusk, informó este jueves que todos sus ciudadanos en Irán deben abandonar el país de forma urgente, ante la posibilidad de un conflicto armado inminente. Tusk advirtió que la opción de realizar una evacuación segura podría desaparecer en pocas horas, enfatizando que nadie podrá garantizar la seguridad en caso de estallar un enfrentamiento. En una conferencia en las afueras de Varsovia, el líder polaco pidió a los compatriotas evitar cualquier viaje a Irán, resaltando la creciente tensión regional. La recomendación se da después de que el Ministerio de Exteriores emitiera el 9 de enero una advertencia de salida inmediata, y tras detectar la presencia de 11 ciudadanos polacos en Irán, quienes ya fueron contactados para recomendarles el uso de vuelos comerciales disponibles. La alerta coincide con el aumento del despliegue militar estadounidense en Oriente Próximo, ante la evaluación del presidente Donald Trump de posibles ataques contra Irán en los próximos días. Además, el Pentágono ha iniciado el traslado temporal de personal fuera de la región, principalmente hacia Europa y Estados Unidos, como medida preventiva. La portavoz de la Casa Blanca, Karoline Leavitt, afirmó que existen motivos para una acción militar contra Irán, aunque la diplomacia sigue siendo la prioridad del presidente. Washington e Irán han mantenido negociaciones indirectas en las últimas semanas, mediadas por Omán y Suiza, sin lograr avances en el acuerdo nuclear iraní. La tensión se ha agudizado por las amenazas de intervención militar de Trump, relacionadas con la represión de protestas en Irán y el desarrollo nuclear del país, que Teherán asegura tener fines pacíficos. Tras los bombardeos de Israel y Estados Unidos en junio de 2025, que causaron más de 1,100 muertes en Irán, las conversaciones se han estancado, y el rechazo iraní a reanudar diálogos ha aumentado, especialmente tras la retirada unilateral de Washington del acuerdo nuclear de 2015 en 2018.