El peso chileno alcanzó un cierre de 862,16 pesos por dólar este miércoles 18 de febrero, lo que representa una caída del 0,38% respecto a la jornada anterior, según datos de Dow Jones. En los últimos siete días, la moneda local ha mostrado una apreciación moderada, acumulando una variación del 0,42%, pero mantiene una disminución anual del 9,34%, reflejando una depreciación sostenida en comparación con el año pasado.
La cotización del peso interrumpió una racha de dos días consecutivos de incremento en su valor frente al dólar, en un contexto de menor volatilidad en el mercado cambiario chileno, que se mantiene por debajo de la media anual, favoreciendo mayor estabilidad en el corto plazo. Analistas de Grupo Financiero Monex indicaron que, basado en el índice DXY, el dólar tuvo un sesgo positivo durante la jornada, impulsado por el debilitamiento de sus principales contrapartes internacionales, aunque el avance fue moderado tras la publicación de informes económicos y del FOMC de la Reserva Federal.
El experto destacó que, pese a la tendencia global del dólar, la moneda chilena se proyecta con una apreciación moderada hacia 2026, con un rango estimado de entre 820 y 880 pesos por dólar, impulsada por la recuperación política hacia la derecha, que fomenta la confianza empresarial e inversión privada, pilares fundamentales para la estabilidad del peso. Además, el rendimiento internacional del cobre, principal exportación chilena, sigue siendo un factor decisivo, ya que una recuperación sostenida de sus precios podría acelerar la apreciación del peso, mientras que una baja abrupta representaría un riesgo al alza para el dólar.
Proyecciones barajadas por analistas internacionales y bancos de inversión sugieren que, si se mantiene la estabilidad política y las reformas avanzan, el dólar podría cerrar 2026 cerca de 840 pesos. Si la entrada de capital extranjero continúa en aumento y los precios del cobre permanecen altos, el tipo de cambio podría situarse entre 820 y 850 pesos por dólar. Los expertos coinciden en que, aunque la volatilidad persistirá, la tendencia central indica una apreciación moderada del peso en comparación con los niveles en 2024 y 2025.
El peso chileno, moneda oficial desde 1975, es regulado por el Banco Central de Chile y utiliza el símbolo de peso ($). Originalmente establecido en 1817 tras la independencia, el peso adoptó el sistema decimal en 1851, dividiéndose en 100 centavos. A lo largo de su historia, ha tenido diferentes emisiones y diseños, incluyendo monedas bimetálicas y de diversos denominaciones.
Desde el aspecto económico, Chile respondió con fuerza fiscal en 2021, alcanzando un crecimiento del 11.7%, uno de los más rápidos a nivel mundial tras la pandemia, impulsado por el consumo y apoyos fiscales. Sin embargo, la recuperación del mercado laboral ha sido más lenta, y la inflación, afectada por presiones en la demanda, aumentos de materias primas y la depreciación del peso, llevó a que la deuda pública alcance el nivel más alto en tres décadas, situándose en un 37% del PIB, según informes económicos.